El legado de Antonio Nariño en la defensa de la libertad de expresión
Omar RodríguezHace 2 meses
Colombia conmemora el Día del Periodista y Comunicador cada 4 de agosto, una fecha reconocida por la Ley 1016 de 2006 que recuerda el papel de Antonio Nariño en la difusión de los Derechos del Hombre. Esta celebración se suma al tradicional 9 de febrero, vinculado al nacimiento de la prensa periódica en el país. Por Omar Rodríguez SANA Prensa Independiente | Colombia | Historia del periodismo
Antonio Nariño y el valor de difundir ideas
La historia del periodismo colombiano no comenzó con las grandes empresas de comunicación ni con los medios digitales. Sus raíces se encuentran en una época en la que imprimir determinadas ideas podía significar una confrontación directa con las autoridades coloniales.
Antonio Nariño ocupa un lugar destacado en esa historia por su traducción e impresión clandestina de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, un documento surgido de la Revolución francesa que defendía principios como la libertad y la igualdad jurídica.
Su difusión desafió las restricciones impuestas por el régimen colonial y dio lugar a una persecución judicial que marcó profundamente su trayectoria.
¿Por qué se celebra el 4 de agosto?
El Congreso de Colombia estableció el 4 de agosto como Día del Periodista y Comunicador mediante el artículo 6 de la Ley 1016 de 2006.
La norma relaciona esta conmemoración con Antonio Nariño y la publicación de los Derechos del Hombre, que sitúa el 4 de agosto de 1794.
Sin embargo, esta referencia legal requiere una precisión histórica: investigaciones de la Biblioteca Nacional de Colombia y la Academia Colombiana de Historia sitúan la impresión clandestina de la traducción en diciembre de 1793.
La diferencia entre ambas fechas no elimina el significado de la conmemoración, pero permite distinguir el reconocimiento establecido por la ley de la cronología documentada por los historiadores.
El 9 de febrero: el nacimiento de la prensa periódica
Colombia también celebra el Día del Periodista cada 9 de febrero.
Esta fecha recuerda la aparición, en 1791, del primer número del Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá, dirigido por Manuel del Socorro Rodríguez.
La publicación permitió difundir conocimientos, reflexiones y asuntos de interés público en una sociedad que todavía formaba parte del dominio colonial español.
Aunque no representaba una prensa independiente bajo los criterios actuales, constituyó un antecedente fundamental para el desarrollo de las publicaciones periódicas en el territorio colombiano.
Dos fechas con una responsabilidad compartida
El 9 de febrero y el 4 de agosto recuerdan acontecimientos distintos, pero relacionados con la historia de la información y la libertad de expresión.
La primera conmemoración destaca los orígenes de la prensa periódica en Colombia. La segunda recuerda el papel de Antonio Nariño en la difusión de ideas que cuestionaron las restricciones del poder colonial.
Ambas permiten comprender que el periodismo no consiste únicamente en transmitir acontecimientos, sino también en contribuir a que la sociedad conozca, examine y debata asuntos de interés público.
La libertad de prensa sigue enfrentando desafíos
La defensa de la libertad de expresión no pertenece exclusivamente a los libros de historia.
En Colombia, periodistas de diferentes regiones han enfrentado amenazas, intimidaciones, censura y violencia por investigar asuntos relacionados con corrupción, conflicto armado, criminalidad y abusos de poder.
A estos riesgos se suman los desafíos contemporáneos de la desinformación, las campañas de hostigamiento digital y las presiones políticas y económicas sobre los medios de comunicación.
La transformación tecnológica ha multiplicado las posibilidades de informar, pero también exige mayores esfuerzos de verificación y transparencia.
El periodismo necesita independencia, rigor y responsabilidad
Ejercer el periodismo implica contrastar fuentes, examinar documentos, formular preguntas y diferenciar los hechos comprobados de las opiniones.
La independencia periodística no significa ausencia de criterio ni indiferencia frente a los abusos documentados. Significa mantener la libertad de investigar y publicar sin subordinar las conclusiones a intereses particulares.
Un periodista puede cuestionar decisiones gubernamentales, empresariales o institucionales, pero debe hacerlo con pruebas, contexto y responsabilidad.
La credibilidad se construye cuando la información resiste el examen de los hechos.
Un homenaje que debe ir más allá de las celebraciones
El Día del Periodista y Comunicador representa una oportunidad para reconocer el trabajo de quienes informan, pero también para reflexionar sobre las condiciones en las que ejercen su profesión.
Recordar a Antonio Nariño y a Manuel del Socorro Rodríguez permite reconocer distintas etapas de una historia que continúa construyéndose.
La sociedad necesita periodistas capaces de investigar sin temor, ciudadanos con acceso a información verificable e instituciones dispuestas a rendir cuentas.
Porque la libertad de prensa no se defiende únicamente con palabras de reconocimiento. Se protege garantizando que ninguna persona tenga que elegir entre informar y preservar su seguridad.
Y esa responsabilidad, más de dos siglos después de las primeras publicaciones colombianas, sigue vigente.

Corresponsal | Periodista investigativo
Omar Rodríguez es periodista, corresponsal y periodista investigativo de SANA Prensa Independiente, con base en Nueva York. Cuenta con más de una década de experiencia vinculada al ejercicio periodístico y a la cobertura de temas de interés público, actualidad, migración, derechos humanos, comunidad y asuntos institucionales.
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