Estados Unidos

El empleo en EE. UU. sorprende y le da oxígeno político a Trump

Hace 55 minutos
El empleo en EE. UU. sorprende y le da oxígeno político a Trump

Imagen: El País

El mercado laboral de Estados Unidos dio en agosto un alivio político a Donald Trump al crear 162.000 empleos, una cifra por encima de lo previsto por los analistas. El dato llega tras semanas de preocupación por una economía que combina crecimiento débil e inflación persistente.

La economía estadounidense le dio a Donald Trump una noticia útil en el momento justo: en agosto se crearon 162.000 puestos de trabajo, un resultado que superó las previsiones del mercado y frenó, al menos por ahora, la narrativa de enfriamiento económico que venía ganando terreno. El dato representa un respiro para la Casa Blanca en medio de una secuencia incómoda de indicadores débiles, especialmente en crecimiento e inflación, que habían alimentado dudas sobre la solidez de la recuperación y sobre el costo político de esa fragilidad para el presidente.

Según informó El País, la creación de empleo de agosto se ubicó por encima de lo que anticipaban los analistas, un detalle que no es menor en una economía donde el mercado laboral sigue siendo el principal termómetro de estabilidad para millones de familias. Cuando el empleo aguanta, también se sostiene el consumo, que sigue siendo el gran motor de Estados Unidos. Pero el alivio no borra las tensiones de fondo: los salarios, el poder adquisitivo y el costo de la vida continúan presionando a los hogares, sobre todo a los de ingresos medios y bajos, que son los primeros en sentir cualquier señal de desaceleración o encarecimiento.

El dato laboral adquiere mayor relevancia porque llega después de un tramo en el que la discusión pública se había concentrado en los problemas de crecimiento y en una inflación que, aunque más contenida que en sus picos recientes, sigue siendo políticamente corrosiva. Para Trump, que ha hecho de la economía su principal bandera, cualquier cifra que muestre fortaleza en el empleo sirve como argumento frente a sus críticos. Pero el cuadro general es más matizado: una economía puede seguir creando puestos de trabajo mientras otras variables se deterioran, y eso es precisamente lo que vuelve tan sensible esta etapa. El mercado laboral resiste, sí, pero no necesariamente despeja las dudas sobre la dirección de la economía en los próximos meses.

La lectura política es clara: cada informe mensual de empleo se ha convertido en una pieza central de la disputa por el relato económico. Un buen número puede darle oxígeno a Trump y espacio para defender su gestión; un mal dato, en cambio, reaviva el temor a que la combinación de inflación y estancamiento termine golpeando a los votantes en su bolsillo. Por eso agosto no solo deja 162.000 empleos nuevos: deja también una advertencia. En Estados Unidos, la solidez del trabajo ya no alcanza por sí sola para disipar la incertidumbre económica, pero sigue siendo el primer lugar donde se mide si el país avanza, se frena o comienza a perder impulso.

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