Estados Unidos

Pentágono eleva a 37.500 millones de dólares el costo de la guerra contra Irán

Hace 6 horas

El Pentágono elevó a 37.500 millones de dólares el costo de la guerra contra Irán y pidió al Congreso más recursos para sostener la campaña militar en Medio Oriente. Pete Hegseth dijo que el conflicto se alargó más de lo previsto y que la operación no puede quedar sin financiamiento.

El Pentágono ya puso cifra a una guerra que se está volviendo más cara de lo que Washington imaginó: 37.500 millones de dólares. Esa es la nueva estimación del costo de la campaña contra Irán, según informó infobae Estados Unidos, y el gobierno de Donald Trump ha salido a pedirle al Congreso más fondos para sostener las operaciones militares en Medio Oriente en medio de un conflicto que, de acuerdo con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, se extendió más de lo previsto.

Hegseth defendió la necesidad de mantener abierta la billetera federal para financiar el despliegue militar y advirtió que el escenario operativo ya no responde a los plazos originalmente calculados. En la práctica, eso significa que el Ejecutivo estadounidense reconoce dos cosas al mismo tiempo: que la ofensiva o contención frente a Irán está consumiendo recursos a un ritmo alto y que el margen político para sostenerla dependerá de la disposición del Congreso a aprobar nuevos desembolsos. No se trata solo de una discusión contable. Cada dólar adicional refleja más horas de vuelo, más munición, más logística y más presión sobre una agenda fiscal ya cargada.

El incremento en el costo también dice algo más inquietante: Washington sigue atrapado en el costo real de sus decisiones militares en la región. Medio Oriente ha sido durante décadas un agujero presupuestario para Estados Unidos, pero en este caso el ritmo del gasto vuelve a revelar cómo una escalada con Irán puede convertirse en una factura prolongada para los contribuyentes. Para la Casa Blanca, el desafío no es únicamente sostener la capacidad militar; también es convencer a los legisladores de que el conflicto merece más recursos en un momento en que el electorado estadounidense exige prioridades más visibles en su vida diaria, desde inflación y empleo hasta infraestructura y seguridad interna. La pregunta de fondo es cuánto está dispuesto a pagar Washington por mantener la presión sobre Teherán sin abrir una guerra de desgaste todavía mayor.

Este nuevo pedido de fondos al Congreso también anticipa un debate político que puede tensar aún más la relación entre el Poder Ejecutivo y los legisladores, especialmente si empiezan a crecer las voces que cuestionan el costo, la duración y los objetivos reales de la operación. En ese terreno, el gobierno no solo deberá justificar la estrategia militar, sino explicar por qué la guerra contra Irán ya dejó de ser una acción puntual para convertirse en un compromiso financiero de largo aliento.

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