Personería de Barranquilla cuestiona cobros de Air-e por ahorro de energía
Imagen: El Tiempo (Colombia)
La Personería de Barranquilla denunció que el supuesto periodo pedagógico del programa de ahorro de energía de Air-e no llegó a miles de usuarios que terminaron recibiendo cobros sin conocer su meta de consumo. La empresa asegura que 800.000 clientes mantuvieron o redujeron su demanda.
La Personería de Barranquilla advirtió que el llamado periodo pedagógico del programa de ahorro de energía de Air-e terminó siendo, para miles de usuarios, un trámite en el papel y no una etapa real de orientación. La denuncia apunta a que hubo cobros aplicados sin que los clientes conocieran de manera clara cuál era la meta de consumo que debían cumplir, lo que abre un nuevo frente de tensión entre la empresa y los usuarios en la costa Caribe.
Según informó El Tiempo (Colombia), el organismo de control cuestionó que la socialización del programa no habría sido suficiente para garantizar que los hogares entendieran cómo funcionaba el esquema ni cuáles eran las consecuencias económicas de exceder determinados niveles de uso. Air-e, por su parte, sostiene que 800.000 clientes mantuvieron o redujeron su consumo, un dato que la empresa usa para defender la efectividad de la medida y señalar que una parte importante de la base de usuarios sí respondió al llamado de ahorro.
El choque entre la denuncia y la versión de la compañía no es menor. En una región golpeada por tarifas elevadas, fallas en la prestación del servicio y una relación históricamente frágil con el operador eléctrico, cualquier cobro adicional se convierte en un asunto sensible. Si los usuarios no fueron informados con precisión sobre sus metas de consumo, el programa pierde legitimidad y deja de ser una herramienta pedagógica para convertirse en una carga más para los hogares, especialmente los de menores ingresos.
Más allá de esta discusión puntual, el caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: hasta qué punto las estrategias de eficiencia energética pueden funcionar cuando no están acompañadas de información clara, seguimiento verificable y mecanismos de protección al consumidor. Para miles de familias en Barranquilla y el Caribe, el problema no es solo cuánto pagan, sino si saben realmente por qué les están cobrando lo que aparece en la factura.




