El petróleo sube por la tensión en Arabia Saudita y el bloqueo diplomático con Irán

Imagen: infobae mundo
El petróleo volvió a encender las alarmas del mercado tras cerrar al alza en Londres, empujado por un nuevo ataque hutí contra Arabia Saudita y el temor a una interrupción del suministro. La tensión entre Washington y Teherán por Ormuz mantiene a los operadores en máxima alerta.
El petróleo volvió a subir y dejó claro que el mercado sigue operando al ritmo de la geopolítica. La cotización para noviembre cerró en 106,60 dólares en Londres, en una jornada marcada por el temor a una interrupción del abastecimiento después de un nuevo ataque de los hutíes contra Arabia Saudita y por el estancamiento diplomático entre Washington y Teherán alrededor del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial.
Según informó infobae mundo, la reacción de los precios no responde solo al impacto inmediato del ataque, sino a la acumulación de riesgos que se ha ido consolidando en las últimas semanas. El conflicto en Yemen, la fragilidad de la seguridad en el Golfo Pérsico y la falta de avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán alimentan la percepción de que cualquier incidente puede alterar la oferta global. En ese escenario, los inversionistas castigan con primas de riesgo más altas a un barril que ya venía moviéndose con fuerte volatilidad.
El dato importa más allá de las pantallas de las bolsas porque una tensión sostenida en Oriente Medio termina filtrándose a la economía real. Para Estados Unidos, un petróleo más caro presiona el precio de los combustibles en un momento en que la inflación sigue siendo una preocupación central para la Reserva Federal y para los hogares. En Colombia, aunque el país es productor, la subida también tiene efectos mixtos: mejora los ingresos petroleros y fiscales, pero encarece el transporte, la cadena logística y el costo de vida. En otras palabras, cada salto del crudo reafirma una vieja verdad: cuando el mercado energético se sacude por razones políticas, los consumidores terminan pagando la factura.
Lo que viene dependerá de si los ataques se intensifican o si aparece algún canal de negociación que reduzca la incertidumbre sobre Ormuz y el Golfo. Pero por ahora, el mensaje del mercado es nítido: mientras siga abierta la posibilidad de una interrupción del suministro, el petróleo encontrará respaldo para seguir subiendo, incluso si la economía mundial ya enfrenta señales de desaceleración.



