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El supuesto «plan maestro» para alterar las elecciones en Soledad: camisetas blancas, contratos y denuncias de compra de votos

Omar RodríguezOmar RodríguezHace 7 años
El supuesto «plan maestro» para alterar las elecciones en Soledad: camisetas blancas, contratos y denuncias de compra de votos

El excandidato a la Alcaldía William Torres Arcila denunció la existencia de una presunta estructura organizada para favorecer determinadas candidaturas durante las elecciones del 27 de octubre de 2019. Entre los elementos señalados figuran la utilización de camisetas blancas, manillas de identificación, contratos por $120.000 y posibles modificaciones de los resultados electorales. La Fiscalía abrió investigaciones sobre presuntos pagos encubiertos mediante servicios de logística. Por Omar Rodríguez SANA Prensa Independiente | Soledad, Atlántico | Política y democracia Cobertura histórica | Elecciones territoriales de 2019

Las elecciones territoriales del 27 de octubre de 2019 en Soledad, Atlántico, quedaron rodeadas de cuestionamientos después de que el excandidato a la Alcaldía William Torres Arcila denunciara lo que calificó como un «plan maestro» para alterar la voluntad de los electores.

Su señalamiento describió una presunta organización que habría utilizado prendas de vestir, manillas, contratos de prestación de servicios y mecanismos de seguimiento de votantes para favorecer a determinadas candidaturas.

Las acusaciones surgieron en medio de la inconformidad por los resultados electorales y de las investigaciones abiertas por la Fiscalía General de la Nación sobre posibles pagos relacionados con las campañas.

Sin embargo, los elementos mencionados por Torres Arcila constituyen denuncias que deben examinarse individualmente. Su exposición pública no demuestra, por sí sola, que existiera una operación coordinada de fraude ni identifica automáticamente a sus responsables.

Las camisetas blancas: ¿identificación de votantes o estrategia de campaña?

Uno de los aspectos centrales de la denuncia fue la presencia de numerosos ciudadanos vestidos con camisetas blancas durante la jornada electoral.

Torres Arcila aseguró que esas prendas funcionaban como un distintivo para identificar a personas presuntamente vinculadas con una estructura de movilización de votantes.

Según su versión, algunos operadores permanecían cerca de los puestos de votación y utilizaban teléfonos celulares para registrar la participación de las personas identificadas.

El excandidato sostuvo que esa información era comunicada a una coordinación central.

La utilización de camisetas semejantes no constituye una prueba de compra de votos. Las campañas pueden organizar grupos de simpatizantes y trabajadores dentro de los límites legales.

La irregularidad se configuraría si se demostrara que la identificación estaba vinculada con pagos condicionados a votar por determinadas candidaturas.

Por eso, una de las preguntas fundamentales es si existían instrucciones específicas sobre el sentido del voto o únicamente actividades de organización electoral.

Las manillas y las iniciales «JC»

Otro elemento denunciado fue la utilización de manillas entregadas a ciudadanos que habrían participado en el proceso de movilización.

Torres Arcila afirmó que estos elementos permitían identificar a quienes posteriormente reclamarían pagos.

Según explicó, las manillas incluían un símbolo que, al observarse desde otra posición, podía interpretarse como las iniciales «JC».

El excandidato relacionó esas letras con Julio Cabrera, padre de Elaine Isabel Cabrera Carrillo, quien fue elegida concejal de Soledad por el Partido Conservador.

Esa interpretación corresponde a la versión de Torres Arcila.

Para establecer que las manillas formaban parte de una operación ilegal sería necesario comprobar quién las diseñó, quién las distribuyó y cuál era su finalidad.

También tendría que demostrarse que las iniciales identificaban efectivamente a la persona señalada.

La coincidencia de letras, sin pruebas adicionales, no permite determinar responsabilidad.

Contratos por $120.000 bajo investigación

Las denuncias adquirieron una dimensión más concreta cuando se conocieron documentos de prestación de servicios relacionados con actividades electorales.

De acuerdo con los reportes publicados durante aquellos días, los contratos establecían pagos por una jornada de trabajo el 27 de octubre de 2019.

El valor anunciado era de $110.000 por servicios logísticos y una bonificación de $10.000 para alimentación.

El total ascendía a $120.000 por persona.

Según las versiones conocidas, algunos participantes recibieron un anticipo de $20.000 y esperaban cobrar el saldo después de cumplir las actividades establecidas.

Los documentos difundidos públicamente identificaban a una empresa de servicios laborales como contratante.

La Fiscalía comenzó a examinar estos acuerdos para determinar si correspondían a labores legítimas o si encubrían una posible compra de votos.

La diferencia es fundamental.

Un contrato para realizar tareas permitidas de campaña no constituye automáticamente un delito.

Pero si la remuneración depende de votar por una candidatura, puede configurar una conducta penalmente sancionable.

Las reclamaciones por dinero encendieron las alarmas

Después de las elecciones, grupos de ciudadanos se concentraron frente a un inmueble vinculado con la campaña de Elaine Cabrera Carrillo para reclamar pagos que, según afirmaron, habían sido prometidos.

En videos difundidos por diferentes medios se escuchaban exigencias de dinero.

Algunos participantes aseguraron que habían sido contratados para realizar tareas logísticas.

Otros afirmaron que los pagos estaban relacionados con compromisos electorales.

Estas versiones contradictorias fueron uno de los motivos por los que la Fiscalía examinó los contratos y recopiló testimonios.

La concentración ciudadana demostró la existencia de una controversia sobre compromisos económicos.

Sin embargo, los reclamos no permiten concluir automáticamente que todas las personas involucradas habían vendido su voto.

Esa cuestión requiere establecer qué actividad realizó cada participante y bajo qué condiciones se le ofreció el pago.

La presunta alteración de cifras electorales

Torres Arcila también denunció posibles modificaciones de resultados durante los procedimientos de escrutinio.

Entre los ejemplos que presentó mencionó un formulario en el que, según su interpretación, la cifra 101 habría sido transformada en 701.

De comprobarse una modificación deliberada e ilegal de resultados, el hecho tendría una gravedad considerable.

Sin embargo, una imagen o una copia de un formulario no basta para establecer que existió fraude.

Es necesario revisar el documento original, las actas correspondientes, los registros de los jurados y las decisiones adoptadas durante los escrutinios.

Las autoridades deben diferenciar las correcciones legales de errores materiales de posibles falsificaciones.

El sistema electoral contempla procedimientos para corregir inconsistencias y resolver reclamaciones.

La cuestión es determinar si esos mecanismos fueron respetados.

Los señalamientos contra Julio Cabrera

En sus declaraciones, William Torres Arcila mencionó a Julio Cabrera como una figura que, según su denuncia, habría tenido relación con la presunta estructura electoral.

El excandidato también señaló supuestas contrataciones de padres de familia vinculados con dos colegios que atribuyó a Cabrera.

Según su planteamiento, esas personas habrían sido incorporadas a actividades de logística durante el día de las elecciones.

Son afirmaciones que requieren pruebas específicas.

La relación familiar entre Julio Cabrera y Elaine Cabrera Carrillo no demuestra participación conjunta en delitos.

Tampoco la contratación de padres de familia para actividades electorales constituye, por sí sola, una irregularidad.

Para establecer responsabilidades sería necesario examinar los contratos, las instrucciones entregadas y la procedencia de los recursos.

Las personas mencionadas tienen derecho a conocer los señalamientos y a responderlos.

¿Qué ocurrió en los puestos de votación?

Torres Arcila también cuestionó la respuesta de las autoridades frente a presuntas irregularidades registradas en diferentes centros electorales.

Entre los lugares mencionados apareció la institución educativa Dolores María Ucrós.

El excandidato sostuvo que había informado sobre situaciones sospechosas y reclamó actuaciones oportunas de los organismos encargados de proteger el proceso electoral.

Estas denuncias plantean una pregunta institucional: ¿qué procedimientos se realizaron para verificar las alertas recibidas durante la jornada?

La respuesta debe establecerse mediante reportes policiales, registros de las autoridades electorales y actuaciones de la Fiscalía.

No es suficiente afirmar que las instituciones fueron omisivas sin conocer qué información recibieron y cómo respondieron.

Pero tampoco debería descartarse una denuncia sin revisar los elementos presentados por los ciudadanos.

La Fiscalía investigaba los posibles pagos encubiertos

La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación sobre las denuncias de compra de votos en Soledad.

El organismo recopiló testimonios, grabaciones y documentos relacionados con supuestos contratos de servicios electorales.

Asimismo, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación realizaron diligencias en un inmueble vinculado con el entorno de la concejal electa Elaine Cabrera Carrillo.

Las actuaciones buscaron determinar si existieron pagos destinados a influir ilegalmente en el sufragio.

La apertura de una investigación no equivale a una condena.

Pero sí evidencia que las denuncias fueron sometidas al examen de las autoridades competentes.

La disputa política exige mayor rigor

Las acusaciones de William Torres Arcila deben examinarse teniendo en cuenta que fue candidato a la Alcaldía de Soledad y perdió las elecciones frente a Rodolfo Ucrós.

Esa circunstancia no invalida sus denuncias.

Pero constituye un elemento relevante para comprender el contexto político en el que fueron formuladas.

En una disputa electoral, quienes denuncian posibles irregularidades deben aportar pruebas verificables.

Y quienes resultan señalados deben tener la oportunidad de responder.

La función del periodismo no es asumir automáticamente la versión del candidato derrotado ni la de quienes obtuvieron la victoria.

Su responsabilidad consiste en investigar los hechos y contrastar las explicaciones disponibles.

El dinero y las necesidades de los ciudadanos

Las denuncias de Soledad también permiten examinar una problemática más profunda: el posible aprovechamiento de las necesidades económicas de los votantes.

Cuando el dinero se utiliza para condicionar decisiones electorales, el daño no se limita a una campaña.

Se afecta la libertad de quienes deberían escoger a sus representantes sin amenazas ni beneficios indebidos.

La investigación de estas prácticas debe ir más allá de quienes reciben ofrecimientos.

Es indispensable identificar a las personas que organizan, financian o promueven las operaciones ilegales, cuando existan pruebas que lo demuestren.

También debe diferenciarse a quienes aceptaron realizar trabajos legítimos de quienes pudieron participar conscientemente en una operación de compra de votos.

No todos los ciudadanos que aparecieron en los videos o reclamaron dinero pueden ser tratados como responsables de delitos.

Soledad necesita conocer la verdad

Las denuncias sobre camisetas blancas, manillas, contratos y posibles alteraciones de resultados dejaron numerosas preguntas después de las elecciones de octubre de 2019.

¿Quién organizó las actividades de movilización?

¿De dónde procedieron los recursos utilizados?

¿Los contratos respondían a servicios reales o escondían pagos condicionados al voto?

¿Qué función tenían las manillas?

¿Existieron alteraciones indebidas de formularios electorales?

¿Y qué actuaciones realizaron las autoridades ante las alertas presentadas?

Responder estas preguntas exige documentos originales, investigaciones judiciales y decisiones fundamentadas.

El supuesto «plan maestro» denunciado por William Torres Arcila no puede darse por demostrado únicamente porque sus componentes fueron descritos públicamente. Pero la gravedad de los señalamientos tampoco permite ignorarlos.

Omar Rodríguez
Omar Rodríguez

Corresponsal | Periodista investigativo

Omar Rodríguez es periodista, corresponsal y periodista investigativo de SANA Prensa Independiente, con base en Nueva York. Cuenta con más de una década de experiencia vinculada al ejercicio periodístico y a la cobertura de temas de interés público, actualidad, migración, derechos humanos, comunidad y asuntos institucionales.

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