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Valencia rompe otra vez la tradición y apuesta por un técnico mexicano

Hace 48 minutos

El Valencia volvió a mirar hacia América para su banquillo y anunció a Javier Aguirre, trece años después de su último entrenador del continente. El mexicano se convierte en el primero de su país en dirigir al club de Mestalla.

El Valencia ha dado un giro de peso en su banquillo al contratar al mexicano Javier Aguirre, una decisión que lo convierte en el primer técnico de ese país en la historia del club y en el duodécimo entrenador americano que pasa por Mestalla. La apuesta no es menor: el club vuelve a mirar fuera de Europa para intentar reconstruir un proyecto deportivo que viene cargado de urgencias y expectativas, con la presión de una afición que exige resultados inmediatos.

Según informó EFE, el retorno a un perfil latinoamericano se produce trece años después del último precedente, el argentino Juan Antonio Pizzi, quien dirigió al equipo en la temporada 2013-14 antes de su salida en medio de un contexto institucional ya atravesado por la llegada de Peter Lim. Pizzi apenas completó 31 partidos oficiales, pero su caso quedó como el cierre de una etapa en la que Valencia dejó de apostar por técnicos americanos hasta esta nueva decisión. En la historia del club, de los 65 entrenadores que han ocupado el banquillo, seis han sido argentinos, dos uruguayos, dos brasileños y uno paraguayo.

La elección de Aguirre también tiene lectura histórica. Valencia ha encontrado en técnicos del continente americano algunos de sus nombres más recordados y más exitosos, desde Alfredo Di Stéfano, el entrenador con más partidos en la historia de la entidad con 313 encuentros, hasta Héctor Cúper, que llevó al equipo a dos finales consecutivas de la Liga de Campeones. También aparecen en esa lista Víctor Espárrago, Jorge Valdano, Mauricio Pellegrino, Otto Bumbel, Carlos Alberto Parreira, Alejandro Scopelli, Heriberto Herrera y Héctor Núñez. Esa tradición, sin embargo, no garantiza nada: el club llega a esta nueva etapa con la obligación de volver a competir arriba en una liga cada vez más exigente y con menos margen de error.

La llegada de Aguirre importa porque Valencia no solo cambia de entrenador, sino que también vuelve a poner en discusión su modelo de construcción deportiva. En un fútbol donde los banquillos se sostienen cada vez menos y los proyectos nacen con fecha de caducidad, elegir a un técnico con experiencia internacional y con un perfil tan reconocido en el ámbito latinoamericano es una señal de búsqueda de carácter y resultados. Para el Valencia, y para una hinchada que ha visto demasiados reinicios, el desafío no es solo nombrar a un nuevo técnico: es demostrar que esta vez el giro servirá para algo más que para ganar tiempo.

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