Política

Video falso con IA intenta vincular a Iván Cepeda con iglesias satánicas

Hace 3 horas

Un video viral atribuye a Iván Cepeda una defensa de las iglesias satánicas en Colombia, pero el material fue fabricado con inteligencia artificial, según verificó El Tiempo - Política. El caso vuelve a mostrar cómo la desinformación ya no solo distorsiona discursos: ahora puede construirlos desde cero.

Un video que circuló masivamente en redes sociales y que pretendía mostrar al candidato presidencial Iván Cepeda defendiendo la promoción de iglesias satánicas en Colombia resultó ser un montaje hecho con inteligencia artificial. La pieza se compartió miles de veces y buscó instalar una versión explosiva sobre el aspirante, pero el chequeo de El Tiempo - Política concluyó que no corresponde a una intervención real del dirigente, sino a una falsificación digital diseñada para parecer auténtica.

Lo grave no es solo el contenido del montaje, sino su intención política. En campañas cada vez más atravesadas por videos cortos, fragmentos descontextualizados y contenidos creados con IA, una pieza así puede alcanzar a miles de usuarios antes de que exista cualquier corrección. Ese es precisamente el terreno fértil de la desinformación: tomar un tema sensible, en este caso la religión, y usarlo para provocar rechazo inmediato, alimentar prejuicios y movilizar emociones en cuestión de minutos. La fabricación digital no necesita convencer a todo el mundo; le basta con sembrar duda en una parte del electorado.

Este episodio ocurre en un momento en el que Colombia enfrenta una nueva etapa de polarización política, con campañas en las que la conversación pública se mueve cada vez más por plataformas sociales y menos por debates verificables. La aparición de contenidos falsos hechos con IA introduce un problema adicional para los votantes: ya no solo hay que distinguir entre opinión y propaganda, sino también entre material auténtico y videos creados para manipular. Para cualquier candidatura, ese entorno es peligroso; para la ciudadanía, es todavía más costoso, porque erosiona la confianza en lo que se ve y se oye. En la práctica, la democracia empieza a funcionar con información envenenada.

Por eso este caso importa más allá de Iván Cepeda. Lo que está en juego es la capacidad de los electores para tomar decisiones con base en hechos y no en falsificaciones diseñadas para activar indignación. La lección es clara: cuando un video se viraliza con una acusación extraordinaria, la primera pregunta no debe ser si encaja con nuestras preferencias políticas, sino si realmente ocurrió. En tiempos de IA generativa, la verificación dejó de ser una tarea de especialistas para convertirse en una necesidad cívica básica, tanto en Colombia como en cualquier país donde la política ya se libra también en el terreno algorítmico.

Noticias relacionadas