Las franquicias crecen en Argentina: ya superan los 60.000 puntos de venta

Imagen: infobae
En Argentina, el negocio de las franquicias sigue expandiéndose y en apenas un año se sumaron más de 1.900 nuevas aperturas. El mapa ya supera los 60.000 puntos de venta y revela qué sectores están empujando la inversión.
El sistema de franquicias en Argentina atraviesa una expansión sostenida y, en solo doce meses, sumó más de 1.900 nuevas aperturas, hasta superar los 60.000 puntos de venta en todo el país. El dato confirma que, aun en un contexto económico inestable, este formato sigue siendo una de las vías preferidas para emprender con una marca ya instalada, menor incertidumbre operativa y un modelo de negocio que atrae tanto a pequeños inversores como a empresarios que buscan diversificar.
De acuerdo con la información divulgada por infobae, el crecimiento no se explica únicamente por las marcas tradicionales de gastronomía, indumentaria o servicios, sino también por la aparición de nuevos rubros que vienen ganando espacio entre los potenciales franquiciados. Entre ellos destacan la movilidad eléctrica, la construcción y las refacciones del hogar, sectores que muestran una demanda creciente y que reflejan cambios más amplios en los hábitos de consumo y en la búsqueda de soluciones más prácticas, sostenibles o vinculadas a la mejora del patrimonio familiar. En paralelo, el interés por ingresar al sistema sigue atravesado por una pregunta central para cualquier inversor: cuánto capital se necesita para empezar y qué retorno puede esperarse en un mercado que, aunque amplio, también se vuelve más competitivo.
La expansión de las franquicias en Argentina dice bastante sobre el estado de la economía real. Cuando el crédito escasea, la inflación erosiona márgenes y abrir un negocio desde cero implica asumir demasiados riesgos, muchos emprendedores optan por modelos probados. Por eso el avance del sector no solo habla del apetito empresario, sino también de la necesidad de encontrar formatos más previsibles en un país donde la supervivencia comercial suele depender de la capacidad de adaptarse rápido. Que aparezcan rubros como la movilidad eléctrica o las refacciones del hogar también marca una señal de época: hay consumidores dispuestos a invertir en eficiencia, mantenimiento y mejoras concretas, incluso si eso exige desembolsos iniciales más altos.
Para el mercado argentino, el dato es importante por una razón simple: muestra dónde se está moviendo la inversión privada y qué sectores están captando confianza. En un escenario de costos altos y consumo irregular, las franquicias aparecen como una apuesta de menor improvisación y mayor respaldo de marca. Pero también dejan en claro que no todas las oportunidades son iguales: el desafío para quien quiere entrar no es solo elegir un nombre conocido, sino entender si el rubro tiene tracción real, si la inversión inicial es sostenible y si el negocio puede resistir una economía que cambia de reglas con demasiada frecuencia.


