El petróleo sube por la tensión en Medio Oriente y el temor a un bloqueo en Ormuz

Imagen: infobae mundo
La tensión militar en Medio Oriente volvió a mover el mercado petrolero y encendió las alarmas sobre un posible golpe al suministro global. El WTI y el Brent subieron con fuerza ante el temor de un bloqueo en el estrecho de Ormuz.
El petróleo retomó la senda alcista este lunes en medio de la escalada militar en Medio Oriente y la creciente preocupación por un eventual bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del planeta. Según informó Infobae Mundo, el crudo de referencia estadounidense WTI subió 86 centavos y cerró en 80,20 dólares por barril, mientras que el Brent, parámetro internacional para el mercado, avanzó 1,15 dólares hasta 85,88 dólares. El movimiento confirma que, cuando la geopolítica se calienta en esa región, el mercado energético responde de inmediato.
La reacción no es menor. El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por allí transita una parte decisiva del petróleo que alimenta a Asia, Europa y Estados Unidos. Cualquier amenaza sobre esa vía eleva la percepción de riesgo, empuja a los inversionistas a buscar cobertura y termina trasladándose a los precios internacionales. En la práctica, el alza del Brent y del WTI no solo refleja un mercado nervioso: también anticipa una posible presión sobre combustibles, transporte y costos logísticos en distintas economías, incluso lejos del conflicto.
Este repunte llega en un contexto en el que los mercados energéticos siguen especialmente sensibles a cualquier señal de inestabilidad en Medio Oriente. A diferencia de otros choques temporales, una interrupción en Ormuz tendría efectos más amplios porque no se trataría solo de especulación financiera, sino de un problema real de oferta. Para países importadores, incluido Estados Unidos, eso podría traducirse en mayor volatilidad en estaciones de servicio y en costos adicionales para sectores que dependen del diésel y del transporte marítimo. En América Latina, donde varios países siguen atados al precio internacional del barril, la presión también se sentiría en inflación y en las cuentas externas.
El dato de este lunes deja una advertencia clara: el mercado petrolero sigue siendo rehén de la política y de la guerra. Mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente, los operadores seguirán descontando riesgos y el precio del crudo mantendrá su tendencia errática. Para consumidores y gobiernos, la discusión ya no es solo cuánto sube el petróleo, sino cuánto tiempo puede sostenerse una tensión que amenaza con alterar una de las arterias energéticas más importantes del mundo.




