Mundo

La UE ve a Rusia estancada y mide el pulso del Mercosur y Milei desde Buenos Aires

Hace 5 horas

El embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, sostiene que Rusia no avanza en Ucrania y que la guerra entró en una fase de estancamiento. En una conversación con Infobae, también repasó el acuerdo UE-Mercosur, la relación con Estados Unidos y el rumbo económico de Javier Milei.

La guerra en Ucrania ya no se define, según la lectura de Bruselas, por grandes avances territoriales sino por desgaste. Erik Høeg, embajador de la Unión Europea en Argentina, afirmó en diálogo con Infobae que Rusia “no está ganando” la invasión que Vladimir Putin lanzó hace cuatro años y que el conflicto quedó atrapado en una lógica de estancamiento militar y costos crecientes para todas las partes. La señal política detrás de esa evaluación es clara: la UE busca insistir en que Moscú no logró quebrar a Kiev ni imponer una victoria rápida, pese a la prolongación del conflicto y a la presión internacional sobre la economía europea.

Høeg, diplomático danés con un año en el cargo, aprovechó la entrevista para ampliar el foco y hablar también de la relación entre la Unión Europea y Argentina. Uno de los puntos centrales fue la implementación del acuerdo con el Mercosur, un expediente que lleva años atascado entre entusiasmos diplomáticos, resistencias sectoriales y cálculos políticos en ambos lados del Atlántico. Para Bruselas, ese tratado sigue siendo una pieza estratégica: abre un mercado enorme para Europa, pero también somete a prueba la capacidad del bloque para competir en un escenario global más duro, marcado por proteccionismo, tensiones comerciales y una disputa cada vez más intensa por cadenas de suministro, energía y minerales críticos.

La mirada del embajador no se limitó al frente geopolítico. También puso bajo la lupa la relación con Estados Unidos y el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, dos variables que hoy condicionan buena parte de la agenda externa argentina. En ese punto, el mensaje implícito es que la Unión Europea observa con atención si la Casa Rosada logra estabilizar la macroeconomía sin romper puentes con sus principales socios comerciales. Para una Argentina todavía atrapada entre la necesidad de dólares, la negociación con inversores y la búsqueda de credibilidad, el avance o retroceso del acuerdo con el Mercosur y la calidad del vínculo con Europa pueden traducirse en oportunidades concretas de comercio, inversión y empleo.

En el fondo, la entrevista revela algo más que la opinión de un embajador sobre la guerra en Ucrania o sobre la política argentina. Muestra cómo Europa intenta reposicionarse en un mundo menos previsible, donde el conflicto en el Este europeo, la competencia con Estados Unidos, y la discusión sobre apertura comercial en Sudamérica forman parte de una misma conversación. Para la región, la pregunta no es solo qué hará Bruselas, sino si los gobiernos latinoamericanos podrán convertir ese nuevo tablero internacional en beneficios reales para su economía y no en otra promesa diplomática que tarde años en concretarse.

Noticias relacionadas