Adela María Maestre llega a la Vicecancillería y marca el pulso diplomático del nuevo gobierno
Imagen: El Tiempo - Política
Adela María Maestre, exembajadora de Colombia en Paraguay, será la nueva vicecanciller del gobierno de Abelardo De La Espriella. Su llegada confirma una apuesta por cuadros con experiencia diplomática, aunque fuera de la carrera tradicional.
Adela María Maestre, exembajadora de Colombia en Paraguay, fue designada como vicecanciller del presidente Abelardo De La Espriella, una decisión que pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre el peso de la experiencia política frente a la carrera diplomática en la conducción de la política exterior. Su nombramiento llega en un momento en el que la Cancillería necesita combinar interlocución internacional, manejo técnico y señales de confianza política dentro del nuevo gobierno.
Según informó El Tiempo - Política, Maestre no pertenece a la carrera diplomática, pero sí ha ocupado varios cargos en el exterior, una trayectoria que le da familiaridad con los códigos de la diplomacia y con las dinámicas de representación del Estado colombiano fuera del país. Esa combinación suele ser clave en los nombramientos de alto nivel: no basta con conocer los protocolos, también hay que tener capacidad de negociación, lectura geopolítica y respaldo del Ejecutivo para mover agendas sensibles en comercio, cooperación, migración y seguridad.
La designación también refleja una práctica recurrente en la política exterior colombiana: la convivencia entre diplomáticos de carrera y figuras con trayectoria política o administrativa. Ese modelo, que se repite gobierno tras gobierno, suele generar tensiones internas porque los funcionarios de carrera reclaman mayor continuidad institucional, mientras los mandatarios prefieren rodearse de nombres de su absoluta confianza para puestos estratégicos. En la práctica, el vicecanciller termina siendo una pieza central para aterrizar decisiones, coordinar con embajadas y sostener el ritmo diario de una cancillería que no solo administra relaciones bilaterales, sino también crisis consulares y asuntos que impactan directamente a miles de colombianos en el exterior.
Más allá del cargo, el nombramiento de Maestre sugiere que el gobierno De La Espriella buscará apoyarse en perfiles con experiencia internacional aunque no provengan del escalafón diplomático tradicional. Eso puede traducirse en mayor flexibilidad política, pero también en preguntas sobre la continuidad de las políticas exteriores y la capacidad del nuevo equipo para responder con solvencia técnica a los desafíos de la agenda internacional. Para los colombianos, especialmente los que viven fuera del país o dependen de los servicios consulares, la relevancia no es menor: lo que se decida en el segundo nivel de la Cancillería termina afectando trámites, protección y representación del Estado colombiano en escenarios donde cada error se paga caro.


