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Exmandatario de Costa Rica pide la renuncia de Infantino por polémica decisión de la FIFA

Hace 1 hora
Exmandatario de Costa Rica pide la renuncia de Infantino por polémica decisión de la FIFA

Imagen: infobae

El expresidente costarricense y Nobel de la Paz pidió la salida inmediata de Gianni Infantino, tras la polémica decisión de la FIFA de levantar una sanción a un jugador de Estados Unidos luego de una gestión directa de Donald Trump. El episodio reabre las dudas sobre la independencia del máximo organismo del fútbol mundial.

El expresidente de Costa Rica y Nobel de la Paz lanzó un golpe frontal contra Gianni Infantino y le exigió abandonar la presidencia de la FIFA, después de que el organismo flexibilizara una sanción a un jugador estadounidense tras una intervención directa de Donald Trump. La denuncia no es menor: pone sobre la mesa la sospecha de que el máximo ente del fútbol mundial puede estar cediendo a presiones políticas en uno de los momentos más delicados para su credibilidad institucional.

De acuerdo con la información difundida por infobae, la controversia surgió cuando la FIFA permitió levantar una sanción derivada de una tarjeta roja a un futbolista de Estados Unidos, decisión que habría sido impulsada luego de un contacto directo del expresidente estadounidense. La reacción del exmandatario costarricense fue inmediata y sin matices: consideró que, si la versión se confirma, Infantino no tiene margen para seguir al frente de una organización que se supone debe actuar con autonomía, reglas claras y el mismo criterio para todos los países.

El trasfondo de esta polémica es más grande que un caso disciplinario. La FIFA lleva años intentando limpiar una imagen marcada por denuncias de opacidad, favores cruzados y decisiones políticas disfrazadas de procedimientos técnicos. Cuando una intervención de un líder político altera o acelera una resolución deportiva, la pregunta que queda no es solo si se trató de una excepción, sino cuántas otras decisiones han sido tomadas bajo presión y fuera del escrutinio público. Para América Latina, donde el fútbol suele ser terreno de influencia, poder y negociación, el mensaje es incómodo: las reglas parecen no pesar igual para todos. Y para Estados Unidos, el episodio vuelve a mostrar cómo la figura de Trump sigue proyectando influencia más allá de la Casa Blanca, incluso en espacios donde la política debería mantenerse afuera.

La exigencia de renuncia contra Infantino también expone un problema de fondo: la FIFA no solo administra competiciones, administra poder simbólico global. Por eso, cada señal de favoritismo golpea la confianza de jugadores, federaciones y aficionados. Si el organismo no aclara con transparencia cómo se tomó esa decisión y qué peso tuvo la intervención de Trump, el costo reputacional puede ser mayor que la polémica inmediata. En un deporte donde la legitimidad depende de la percepción de justicia, cualquier sospecha de trato preferencial termina dañando la cancha entera.

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