Familia de empresario burgalés desaparecido en el mar pide apoyo a Interior para seguir la búsqueda
La familia del empresario burgalés Juan José Mutilba pidió al Ministerio del Interior en España que interceda ante Italia para que no frene la búsqueda, tras su caída al mar frente a Sicilia. Temen que el operativo se cierre sin hallarlo y reclaman más información oficial.
La familia del empresario burgalés Juan José Mutilba, desaparecido desde el pasado martes en aguas del Mediterráneo tras caer al mar desde su barco, ha pedido la intervención del Ministerio del Interior en España para evitar que las autoridades italianas den por terminada la búsqueda. El caso, que mantiene en vilo a sus allegados desde hace casi una semana, ha avanzado entre la incertidumbre y la falta de información oficial, mientras sus parientes temen que el operativo se cierre sin haber localizado el cuerpo.
Según explicó a EFE Sergio Mutilba, uno de sus hijos, Interior desconocía por completo el caso, pero se comprometió a revisar si puede actuar dentro de sus competencias y les facilitó un contacto de Salvamento Marítimo que la familia asegura que ya tenía. El principal reclamo de los familiares no es solo saber qué ocurrió exactamente, sino conseguir datos concretos sobre una búsqueda que, de momento, sienten que depende más de llamadas informales con patrones de barcos que de una coordinación transparente entre las autoridades de España, Italia y Grecia. De acuerdo con esa información, Italia habría desplegado un helicóptero y tres embarcaciones tras activarse el protocolo de rescate.
El drama de la familia se agrava por la secuencia de hechos que, según su relato, terminó aislando a la tripulación en alta mar. Juan José Mutilba, de 66 años, había salido desde Siracusa junto a su esposa con rumbo a Pilos, en Grecia. Durante la travesía, pescó un atún y se resbaló con la sangre del pez, cayendo al agua. Su mujer estaba con él, pero no logró reaccionar a tiempo, y luego intentó pedir ayuda sin cobertura telefónica. El barco quedó a la deriva durante tres días hasta que finalmente consiguió señal, lo que permitió activar la alarma. Salvamento Marítimo de España contactó entonces con sus homólogos de Italia y Grecia, y efectivos griegos lograron localizar la embarcación y remolcarla hasta Pilos.
Más allá de un caso familiar, esta desaparición pone sobre la mesa una realidad incómoda: cuando un incidente ocurre en aguas internacionales o en zonas de jurisdicción compartida, la respuesta puede volverse lenta, fragmentada y opaca para los afectados. En tragedias así, la diferencia entre mantener o cerrar una búsqueda no es menor: para la familia significa la posibilidad de recuperar a su ser querido y cerrar un duelo con certezas, no con rumores. La hermana del empresario y una hija viajarán este lunes desde Grecia a Italia para intentar presionar desde allí, mientras la madre del desaparecido ha regresado a España por recomendación médica. La angustia, en este punto, ya no se mide solo en horas de búsqueda, sino en la sensación de abandono que denuncian sus familiares.


