Becerra cuestiona la respuesta oficial tras el terremoto y exige claridad para los damnificados

Imagen: infobae colombia
Gabriel Becerra cuestionó la respuesta del Gobierno después del terremoto y advirtió que los damnificados siguen sin una atención clara ni suficiente. También pidió transparencia en la reconstrucción y medidas urgentes para vivienda, educación y ayudas familiares.
La respuesta del Gobierno al terremoto empezó a recibir críticas públicas por parte del representante Gabriel Becerra, quien puso el foco en una realidad incómoda: los damnificados siguen esperando una atención más precisa, más rápida y con menos improvisación. Según informó infobae colombia, el congresista cuestionó que, a estas alturas, no exista claridad suficiente sobre el alcance real de los daños ni sobre un plan concreto para responder a las familias que lo perdieron casi todo.
Becerra señaló tres vacíos que, en su criterio, están frenando la recuperación: fallas en la atención inicial a los afectados, la ausencia de un censo detallado que permita dimensionar con rigor las pérdidas y la falta de definiciones sobre medidas específicas para vivienda, educación y ayudas humanitarias. Su señalamiento no es menor, porque en una emergencia de este tipo el Estado no solo debe reaccionar con rapidez, sino también con capacidad de diagnóstico. Sin datos completos, advirtió en esencia el representante, la reconstrucción corre el riesgo de convertirse en un ejercicio de anuncios sin sustento real.
El punto de fondo es político y social al mismo tiempo. En Colombia, cada desastre natural termina revelando las debilidades estructurales de la gestión pública: coordinación lenta, información fragmentada y respuestas que muchas veces llegan cuando el daño ya se amplificó. Por eso la exigencia de Becerra va más allá de la crítica coyuntural; pone sobre la mesa una discusión que vuelve una y otra vez en el país, y es la de cómo se atienden las emergencias sin dejar a las comunidades atrapadas en la burocracia. Para una familia desplazada por un sismo, la diferencia entre un censo serio y una atención improvisada puede determinar si recupera su hogar, si los niños vuelven al colegio o si la tragedia se convierte en un abandono prolongado.
La exigencia de transparencia en la reconstrucción también apunta a otro problema habitual: la desconfianza ciudadana. Cuando no se explican con claridad los criterios para distribuir ayudas, reconstruir viviendas o priorizar territorios, crecen las sospechas sobre demoras, inequidades y posible mala administración de los recursos. En ese contexto, el llamado del representante no solo interpela al Ejecutivo, sino que obliga a preguntar qué tan preparada está la institucionalidad colombiana para responder a emergencias de gran impacto sin repetir los mismos errores de siempre. Lo que está en juego no es únicamente la recuperación material de las zonas afectadas, sino la credibilidad del Estado frente a quienes hoy esperan respuestas concretas.


