Cartagena lidera el movimiento portuario nacional con 27,1 millones de toneladas
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Cartagena volvió a marcar el ritmo del comercio exterior colombiano al liderar el movimiento portuario con 27,1 millones de toneladas movilizadas. El repunte, impulsado por carga industrial y maquinaria amarilla, confirma el peso del Caribe en la logística nacional.
Cartagena se reafirmó como el principal motor del sistema portuario colombiano al movilizar 27,1 millones de toneladas y registrar un crecimiento de 7,7 % frente al mismo periodo de 2025, según reportó El Tiempo (Colombia). La cifra no solo consolida al gremio portuario de la ciudad en la cabeza del sector, sino que también deja ver una tendencia clara: el Caribe sigue concentrando la mayor parte del movimiento de carga del país y, con ello, buena parte de su capacidad para sostener el comercio exterior.
De acuerdo con la información divulgada, la región Caribe explicó el 85,7 % del movimiento portuario nacional, una proporción que revela hasta qué punto la logística colombiana depende de sus terminales marítimas. En ese flujo han tenido un papel relevante los embarques asociados a maquinaria amarilla y a equipos para obras de infraestructura, un tipo de carga que suele moverse cuando hay expansión de proyectos públicos y privados. Ese dinamismo, según el balance del sector citado por El Tiempo, ha ayudado a mantener activo el negocio portuario y a reforzar la relevancia de Cartagena como nodo estratégico.
El dato importa por razones que van más allá de una cifra récord. En Colombia, el desempeño portuario funciona como termómetro de la economía real: cuando crece el movimiento de mercancías, también se siente en transporte, almacenamiento, comercio exterior y empleo asociado a la cadena logística. Pero la concentración en el Caribe plantea una pregunta incómoda sobre el resto del país: mientras Cartagena y otros puertos de la costa capturan casi todo el flujo nacional, las regiones interiores siguen dependiendo de corredores terrestres más costosos y vulnerables, lo que encarece productos y limita competitividad.
En ese contexto, el liderazgo de Cartagena confirma fortaleza, pero también expone una dependencia estructural que el país no ha resuelto del todo. Si la carga sigue creciendo en la costa, el desafío para Colombia no será solo mover más toneladas, sino equilibrar infraestructura, tiempos y costos para que el comercio no siga concentrado en unos pocos puntos del mapa. Por ahora, el mensaje es claro: el Caribe manda en los puertos y Cartagena sigue siendo la puerta más importante del país hacia el mundo.




