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Guterres alerta por el riesgo de escalada militar en el Cuerno de África

Hace 2 horas
Guterres alerta por el riesgo de escalada militar en el Cuerno de África

Imagen: infobae

La ONU pidió contención ante la ruptura entre Eritrea y Etiopía y el recrudecimiento del conflicto en Tigray. Guterres advirtió que la región necesita diálogo urgente para evitar una nueva guerra abierta.

La ONU encendió este viernes una alarma diplomática sobre el Cuerno de África, donde la ruptura de relaciones entre Eritrea y Etiopía, sumada a la ofensiva del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF), está empujando a la región hacia una nueva espiral de conflicto. António Guterres pidió moderación inmediata y advirtió que la unidad y la cooperación son hoy más necesarias que nunca para evitar que las tensiones deriven en una guerra de mayores proporciones.

Según informó Infobae, el secretario general de Naciones Unidas expresó su preocupación por el deterioro acelerado del escenario regional y, a través de su portavoz Stéphane Dujarric, llamó a todos los países del Cuerno de África a contenerse, evitar cualquier acción que agrave la crisis y comprometerse a resolver sus diferencias por la vía del diálogo. El mensaje llegó en un momento particularmente delicado: Etiopía cerró su embajada en Asmara y expulsó a diez diplomáticos eritreos, a los que acusó de conductas hostiles, mientras Eritrea respondió cortando la relación bilateral. A eso se sumó un nuevo choque con Egipto, después de que Adís Abeba declarara persona non grata a un diplomático egipcio, en una señal más de que la disputa ya no se limita a una sola frontera.

El trasfondo es más grave de lo que parece. El Ejército etíope ha acusado a Egipto, Sudán y Eritrea de respaldar a una alianza de opositores que buscaría debilitar al gobierno de Abiy Ahmed, mientras el TPLF reactivó en septiembre una ofensiva que califica de “defensiva” frente a lo que describe como una nueva ofensiva del poder central contra Tigray. Todo esto ocurre pese al acuerdo de paz firmado en Pretoria en 2022, que puso fin a dos años de guerra en el norte etíope, pero dejó heridas políticas sin cerrar y un esquema de poder frágil en la región. Lo que hoy está en juego no es solo la relación entre tres capitales; es la posibilidad de que un conflicto local vuelva a internacionalizarse en una de las zonas más estratégicas y vulnerables del continente.

Para la población civil, el riesgo es inmediato: más desplazamiento, más presión humanitaria, más militarización y menos margen para una salida negociada. El Cuerno de África ya carga con crisis superpuestas —seguridad, pobreza, disputas fronterizas y rivalidades históricas— y una nueva escalada podría golpear de lleno los corredores comerciales, la estabilidad regional y la respuesta internacional. Guterres está diciendo, en esencia, que todavía hay espacio para frenar el choque; pero cada día que pasa, ese margen se achica.

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