Mundo

Piloto detenido por una red narco que usaba un hidroavión y un falso patrullero

Hace 1 hora
Piloto detenido por una red narco que usaba un hidroavión y un falso patrullero

Imagen: infobae

Detuvieron a un piloto civil de 29 años acusado de usar un hidroavión anfibio para mover droga entre Rosario y Buenos Aires. La pesquisa reveló una red con logística aérea, autos falsos patrulleros y una estructura familiar de apoyo.

Un piloto civil y acrobático quedó detenido en el centro de una investigación que expone una mezcla inquietante de aviación, narcotráfico y logística criminal sofisticada entre Santa Fe y la provincia de Buenos Aires. Maximiliano Nicolás Cafiero, de 29 años, fue acusado de liderar una organización que, según la Justicia, utilizaba un hidroavión experimental anfibio para trasladar droga entre Rosario, San Nicolás y otros puntos de la región, en una operatoria que terminó desbaratada tras 14 allanamientos simultáneos.

La causa, impulsada por la Delegación San Nicolás de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía Bonaerense y bajo intervención de la UFI N° 1 de Estupefacientes de la fiscal María Verónica Marcantonio, dejó además cinco personas detenidas y otras dos notificadas. De acuerdo con fuentes judiciales citadas por Infobae, Cafiero habría comprado la aeronave por unos 70.000 dólares y la ocultaba en un hangar privado dentro del aeródromo rural de Alvear, a las afueras de Rosario, que funcionaba como base operativa. La investigación sumó también un dato que retrata el nivel de planificación de la banda: el acusado se movía en un Mercedes Benz C250 adaptado para parecer un patrullero, con balizas y sirenas, presuntamente para esquivar controles viales en sus traslados entre ambas provincias.

El caso importa porque muestra cómo el narcotráfico se adapta a los márgenes menos visibles del Estado, aprovechando infraestructura aeronáutica privada, rutas secundarias y vehículos camuflados para mover mercancía y personas sin levantar sospechas. No se trata solo de un presunto piloto que terminó detenido: la causa revela una red con tareas distribuidas, desde el ocultamiento y la venta al menudeo hasta el manejo financiero, con la participación incluso del padre del principal acusado, ahora imputado por tenencia ilegal de un arma hallada en la vivienda conocida como “La Casa Barco”. En los allanamientos, las autoridades secuestraron más de 2,1 kilos de cocaína y 1,8 kilos de marihuana, además de material fraccionado para su comercialización, una señal de que la estructura no operaba de manera ocasional sino con una lógica de abastecimiento sostenida.

Más allá del impacto policial inmediato, el expediente deja una advertencia de fondo: el narcotráfico ya no depende solo de grandes corredores terrestres ni de estructuras clásicas, sino de operadores con conocimientos técnicos, capacidad de inversión y acceso a bienes que les permitan moverse por fuera del radar. En ese sentido, el uso de una aeronave y de un auto falsamente identificado como patrullero no es un detalle pintoresco, sino la evidencia de cómo ciertas bandas buscan parecer invisibles a plena vista. Para la Justicia, ahora empieza la etapa más difícil: probar el alcance real de la red y determinar si el piloto era apenas el rostro más visible de una organización más amplia de lo que sugieren los primeros secuestros.

Noticias relacionadas