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Hakimi eleva la apuesta de Marruecos y mira de frente a Brasil rumbo al Mundial 2026

Hace 6 horas

Achraf Hakimi elevó el tono antes del Mundial 2026 al asegurar que Marruecos juega con la jerarquía de una potencia y que está listo para medirse a Brasil. El mensaje no es solo futbolístico: apunta a una selección que ya dejó de ser sorpresa y quiere competir de tú a tú con las grandes.

Achraf Hakimi no habló como quien se conforma con participar: habló como líder de una selección que ya se acostumbró a incomodar a los gigantes. En la antesala del Mundial 2026, el defensor marroquí aseguró que Marruecos tiene la identidad y la ambición de una potencia africana, y dejó claro que el cruce con Brasil no le intimida. El mensaje, más allá de la frase llamativa, es contundente: Marruecos quiere llegar al torneo no para sorprender, sino para competir con los candidatos de siempre.

La declaración de Hakimi, recogida por Elcomercio.pe, llega en un contexto en el que Marruecos ha dejado de ser una selección subestimada. Su actuación en el Mundial de Catar 2022 cambió la percepción internacional sobre el fútbol africano, después de convertirse en el primer equipo del continente en alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo. Desde entonces, la vara se elevó. Ya no se habla solo de un buen momento, sino de una generación que exige ser tomada en serio y que combina disciplina táctica, talento en varias líneas y futbolistas acostumbrados a competir en las ligas más exigentes de Europa.

Por eso la referencia a Brasil no es casual. La Canarinha sigue siendo un símbolo universal de fútbol ofensivo, historia y presión permanente, y ponerse a esa altura es una declaración de intenciones tan ambiciosa como calculada. Hakimi, uno de los rostros más reconocibles de Marruecos y uno de los laterales más influyentes del fútbol mundial, entiende que este tipo de mensajes también juegan su partido: elevan la confianza interna, marcan territorio frente al rival y refuerzan la narrativa de una selección que ya no quiere cargar con el rótulo de cenicienta. En términos deportivos, además, el Mundial 2026 llega con un tablero distinto, más amplio y más demandante, donde las selecciones con estructura, recambio y mentalidad competitiva tendrán una ventaja real.

Lo que está en juego para Marruecos va más allá de un buen debut. Cada declaración de peso confirma que el equipo africano entra en una nueva etapa, en la que la expectativa dejó de ser avanzar de ronda y pasó a ser sostener una candidatura respetable frente a potencias históricas. Si Hakimi y sus compañeros logran respaldar estas palabras con resultados, Marruecos podría consolidarse como el referente de una nueva era del fútbol africano. Si no, la frase quedará como una provocación simpática. En un Mundial, sin embargo, las frases duran poco: lo que permanece es lo que un equipo hace cuando la pelota empieza a rodar.

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