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Hiroo Kanamori, el sismólogo que cambió cómo se miden los terremotos

Hace 2 horas
Hiroo Kanamori, el sismólogo que cambió cómo se miden los terremotos

Imagen: BBC Mundo

Hiroo Kanamori, el sismólogo japonés de 90 años considerado una leyenda viviente, ayudó a cambiar la forma en que el mundo mide los terremotos. Su escala de magnitud de momento superó las limitaciones de Richter y hoy es clave para entender sismos grandes.

Hiroo Kanamori no solo es un nombre respetado en la sismología: es uno de los científicos que cambió la manera en que el mundo entiende la fuerza de los terremotos. A sus 90 años, el japonés sigue siendo una referencia central en un campo donde medir bien un sismo puede marcar la diferencia entre la confusión científica y una respuesta más precisa ante el riesgo. BBC Mundo lo entrevistó junto con uno de sus colaboradores más cercanos, el científico colombiano Luis Rivera, en una conversación que permite dimensionar por qué su trabajo sigue vigente décadas después.

Kanamori es conocido por haber desarrollado la escala de magnitud de momento, una herramienta que desplazó a la de Richter para estimar mejor los terremotos de gran magnitud. La razón es técnica, pero su impacto es muy concreto: la escala de Richter, útil en su momento, se quedaba corta cuando los sismos eran demasiado grandes, mientras que la propuesta de Kanamori permitió leer con más precisión la energía liberada por eventos extremos. En otras palabras, el cambio no fue solo académico; ayudó a afinar cómo la ciencia registra, compara y explica los terremotos más destructivos del planeta.

Ese aporte es especialmente relevante en países expuestos al riesgo sísmico, desde Japón hasta Colombia, pasando por buena parte del Pacífico. Entender mejor la magnitud de un terremoto no solo sirve para la historia de la ciencia: también influye en sistemas de alerta, en la evaluación de daños y en la manera en que autoridades y ciudadanos interpretan una emergencia. La figura de Kanamori, descrita por sus colegas como una leyenda viviente, recuerda que detrás de cada escala, mapa o reporte técnico hay décadas de investigación paciente, debates científicos y la necesidad de traducir fenómenos complejos en información útil para la sociedad.

En ese sentido, la conversación con Luis Rivera añade una capa importante: la ciencia no avanza solo desde los grandes centros de poder, sino también a través de redes de colaboración internacional. Que un investigador colombiano figure entre los colaboradores cercanos de Kanamori subraya cómo el estudio de los terremotos es hoy un esfuerzo global. Y en un mundo donde cada gran sismo vuelve a poner a prueba la preparación de los gobiernos, el legado de Kanamori sigue siendo una herramienta práctica, no una curiosidad de laboratorio.

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