Alicante bajo la sombra del machismo: Igualdad investiga otro posible feminicidio

Imagen: infobae
Igualdad investiga un posible crimen machista en Alicante que, de confirmarse, elevaría a 39 las mujeres asesinadas por violencia de género en lo que va de año. La Policía Nacional detuvo a un presunto autor y a dos hombres por encubrimiento, mientras el caso expone la persistencia de una violencia que sigue golpeando con fuerza a la Comunidad Valenciana.
El Ministerio de Igualdad está recabando datos de un presunto asesinato machista en la provincia de Alicante que, de confirmarse, elevaría a 39 las mujeres asesinadas por violencia de género en lo que va de año en España y a 1.380 desde 2003. La investigación se centra en un caso ocurrido en Benidorm, donde la Policía Nacional detuvo a un hombre acusado de matar a su pareja, una mujer de unos 33 años, y a otros dos varones por presuntamente encubrir el crimen. El hallazgo del cuerpo, enterrado en una zona de campo entre Benidorm y Finestrat, ha sacudido de nuevo el mapa de la violencia machista en el país y vuelve a poner el foco sobre una tragedia que sigue dejando víctimas con una frecuencia alarmante.
Según informó la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género a través de la red social X, el caso está siendo verificado por el departamento que dirige Ana Redondo. Fuentes policiales precisaron que los tres arrestados tienen 30, 40 y 45 años, y que por ahora no constaban antecedentes previos de violencia de género entre la víctima y el presunto autor. Ese dato, lejos de restar gravedad, recuerda una realidad incómoda: el feminicidio no siempre llega precedido de denuncias formales ni de expedientes abiertos, y muchas veces emerge cuando ya es demasiado tarde. En paralelo, Igualdad señaló que, de confirmarse, este sería el sexto asesinato por violencia de género registrado en 2026 en la Comunidad Valenciana, una cifra que revela la persistencia del problema en una de las autonomías con mayor población y movilidad del país.
El caso de Alicante no llega aislado. Se suma al presunto crimen machista ocurrido este fin de semana en La Campana, Sevilla, que también está siendo analizado por el Ministerio. Allí, un hombre de 56 años se atrincheró en una vivienda tras presuntamente matar con un arma blanca a una mujer de 47 años durante la noche del sábado. La sucesión de hechos en tan pocos días pone en evidencia que la violencia de género sigue operando como una emergencia estructural, no como episodios aislados. España ha construido en las últimas dos décadas un andamiaje legal y policial para responder a este tipo de asesinatos, pero las cifras muestran que la prevención continúa siendo el gran punto débil: la protección llega tarde, las redes de detección siguen siendo insuficientes y el miedo, la dependencia o el aislamiento continúan silenciando a muchas víctimas antes de que puedan pedir ayuda.
Más allá del dato estadístico, cada caso reabre la misma pregunta incómoda: qué está fallando para que, pese a los recursos públicos, las campañas de sensibilización y los protocolos de protección, una mujer siga siendo asesinada por su pareja o expareja prácticamente cada pocos días. En términos sociales, estos crímenes no solo devastan familias; también erosionan la confianza en el sistema de protección y obligan a revisar si las herramientas disponibles están llegando a tiempo a quienes más las necesitan. El resultado, por ahora, es el mismo de siempre: una lista que crece, un país que cuenta víctimas y una sociedad que todavía no logra frenar del todo una violencia que no se detiene sola.



