Colombia

Investigan muerte de mujer de 72 años hallada con signos de violencia en Nariño

Hace 6 horas

Una mujer de 72 años murió en una finca de Nariño tras ser hallada con hipotermia, heridas graves y señales de violencia sexual. Su familia lleva más de un mes exigiendo justicia mientras la investigación intenta esclarecer lo ocurrido.

La muerte de una mujer de 72 años en una zona rural de Nariño sacude de nuevo a una región golpeada por la violencia contra las mujeres y por la fragilidad de la seguridad en el campo. La víctima fue encontrada en un potrero de una finca con hipotermia, múltiples heridas de gravedad y signos de abuso sexual, un caso que hoy permanece bajo investigación mientras su familia insiste en que no deje de avanzar la búsqueda de responsables.

Según informó El Tiempo (Colombia), el hallazgo ocurrió en medio de circunstancias todavía confusas y dejó a la familia sumida en una doble angustia: la pérdida de la adulta mayor y la sensación de que el tiempo empieza a jugar en contra de la justicia. Más de un mes después del crimen, los allegados siguen reclamando respuestas concretas sobre quién la agredió, cómo ocurrieron los hechos y por qué la mujer terminó abandonada en un lugar apartado, en condiciones que reflejan una violencia extrema.

Este caso no solo conmueve por la brutalidad de lo ocurrido, sino porque expone un problema más amplio: la vulnerabilidad de las personas mayores en entornos rurales y la persistencia de agresiones que combinan violencia física, sexual y abandono. En departamentos como Nariño, donde la dispersión geográfica y las limitaciones institucionales dificultan la reacción inmediata, cada día sin avances profundiza la desconfianza ciudadana. La familia de la víctima, además de atravesar el duelo, enfrenta el temor de que el caso termine en la impunidad, una constante dolorosa en crímenes que afectan a mujeres en contextos apartados.

El impacto de este asesinato va más allá del dolor privado. Obliga a mirar de frente una realidad que Colombia no ha resuelto: la protección efectiva de las mujeres, especialmente de las adultas mayores y de quienes viven lejos de los centros urbanos. Mientras la investigación continúa, el expediente de esta mujer de 72 años se convierte en una prueba de si las autoridades pueden responder con celeridad y rigor o si, una vez más, una víctima quedará reducida a una cifra en las estadísticas de la violencia.

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