Asesinan a lideresa Luz Deisy Peñafiel en Santa Rosa, sur del Cauca
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El asesinato de Luz Deisy Peñafiel, lideresa comunitaria y expresidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Verdeyaco, vuelve a sacudir al sur del Cauca. Fue atacada por dos hombres en motocicleta en Santa Rosa, una zona donde la violencia contra líderes sociales no deja de acumularse.
El asesinato de Luz Deisy Peñafiel volvió a poner en evidencia la fragilidad de la seguridad para los liderazgos comunitarios en el sur del Cauca. La lideresa y expresidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Verdeyaco fue atacada con arma de fuego en el municipio de Santa Rosa, en un hecho que ya es materia de investigación y que suma otra víctima a una región marcada por la presión armada y la disputa territorial.
De acuerdo con la información conocida, Peñafiel fue interceptada por dos hombres que se movilizaban en motocicleta y le dispararon. La agresión ocurrió en una zona rural donde la presencia de actores armados, las amenazas contra dirigentes locales y la limitada capacidad de respuesta institucional se han convertido en una combinación letal para quienes ejercen liderazgo social. Aunque no se han detallado públicamente más elementos sobre los responsables, el patrón del ataque refuerza la preocupación por la forma en que se siguen cometiendo homicidios selectivos en el Cauca.
Lo ocurrido no puede leerse como un hecho aislado. En departamentos como el Cauca, ser líder social implica con frecuencia asumir riesgos en territorios donde la representación comunitaria choca con intereses armados, economías ilegales y control social impuesto por la violencia. Por eso este crimen importa más allá de una sola víctima: golpea la organización barrial y rural, intimida a otras personas que cumplen funciones de representación y deja otra señal de alarma sobre la protección efectiva del Estado en municipios apartados. Si las autoridades no esclarecen rápido quién ordenó y ejecutó el ataque, el mensaje que queda para las comunidades es devastador: liderar sigue costando la vida.
Para Santa Rosa y para la vereda Verdeyaco, la muerte de Peñafiel no solo significa la pérdida de una dirigente conocida en su comunidad. También abre una nueva pregunta sobre el control territorial en el sur del Cauca y sobre la capacidad real de las instituciones para frenar la violencia contra quienes sostienen la vida comunitaria en los márgenes del país.




