Política

Restrepo pone en el centro la economía: modernizar el Estado y crecer al 6 %

Hace 4 horas

José Manuel Restrepo respondió a las funciones que Abelardo De La Espriella le atribuyó como eventual vicepresidente y puso sobre la mesa una apuesta ambiciosa: modernizar las finanzas públicas y llevar la economía colombiana a crecer al 6 %. Su mensaje lo ubica de inmediato en el centro del debate sobre el rumbo fiscal y productivo del país.

José Manuel Restrepo salió a fijar postura frente al papel que Abelardo De La Espriella le asignó como eventual fórmula vicepresidencial y lo hizo con una promesa de alto voltaje político y económico: modernizar las finanzas del Estado y empujar a Colombia hacia un crecimiento del 6 %. La respuesta no es menor, porque en un país marcado por déficit, bajo recaudo y una inversión que avanza con cautela, hablar de esa meta implica mucho más que una consigna de campaña: es una declaración de intenciones sobre el tipo de Estado y de economía que se quiere defender.

Según informó El Tiempo - Política, Restrepo dijo que su prioridad sería ordenar y modernizar la arquitectura financiera pública, además de crear condiciones para atraer inversión extranjera. En la práctica, eso significa revisar cómo se administra el gasto, cómo se recauda y, sobre todo, cómo se recupera la confianza de los mercados y de los inversionistas. En un momento en que Colombia sigue lidiando con presiones fiscales, debates sobre la regla fiscal y una ejecución estatal cuestionada por distintos sectores, la idea de “modernizar” las finanzas no suena solo técnica: es una propuesta con lectura política, porque apunta a corregir un sistema que muchos consideran atascado.

El anuncio también deja ver una jugada conocida en la política colombiana: convertir la economía en el eje central de la disputa electoral. Hablar de crecimiento al 6 % es poner la vara muy arriba, más aún en un entorno global de desaceleración, tasas de interés todavía exigentes y una inversión privada que suele reaccionar con prudencia ante la incertidumbre regulatoria. Por eso la promesa de atraer capital extranjero no puede leerse como una fórmula automática; requiere estabilidad jurídica, señales claras al sector productivo, infraestructura, seguridad y una relación menos conflictiva entre el Gobierno y los grandes motores de la economía. En otras palabras, no basta con anunciar apertura: hay que construir condiciones reales para que el dinero llegue y se quede.

Lo que está en juego aquí no es solo una discusión entre nombres o fórmulas electorales, sino el modelo de país que se intenta vender al votante. Restrepo, con su perfil técnico y su trayectoria en asuntos económicos, busca presentarse como una pieza capaz de darle credibilidad a un proyecto que promete eficiencia, inversión y expansión. Pero la gran pregunta sigue siendo la misma para millones de colombianos: ¿cómo se traduce ese lenguaje de modernización en empleo, crédito más barato, servicios públicos más sólidos y una economía que se sienta en el bolsillo? Ahí estará el verdadero examen de cualquier candidatura que haga de la economía su principal bandera.

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