BMV cierra la semana en rojo y suma tres caídas en las últimas cuatro jornadas
La Bolsa Mexicana cerró la semana con un retroceso de 0,94% y su principal indicador se ubicó en 64.866,61 puntos. El dato refleja la cautela de los inversionistas ante la incertidumbre sobre la próxima decisión de la Reserva Federal.
La Bolsa Mexicana de Valores terminó la semana a la baja y confirmó un escenario de fragilidad en el mercado local: el Índice de Precios y Cotizaciones cerró este viernes en 64.866,61 unidades, tras caer 0,87% en la jornada y acumular una pérdida semanal de 0,94%, en medio de señales mixtas en los mercados internacionales. El retroceso no es aislado: con este resultado, la plaza mexicana suma tres cierres negativos en las últimas cuatro semanas, un patrón que muestra la sensibilidad del mercado a la expectativa sobre las tasas de interés en Estados Unidos.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero de Grupo Financiero Base, la volatilidad respondió a la incertidumbre que rodea el próximo paso de la Reserva Federal. En Estados Unidos, el comportamiento fue desigual: mientras el Dow Jones cedió terreno, el Nasdaq y el S&P 500 lograron avances, una combinación que evidencia que los inversionistas siguen recalculando riesgos entre sectores más defensivos y apuestas vinculadas al crecimiento. En México, el golpe semanal vino acompañado de caídas relevantes en emisoras como Gentera, Megacable, Chedraui, Televisa y Bimbo, todas con descensos superiores al 4% en la semana.
Más allá del mal cierre de viernes, el balance anual todavía mantiene a la BMV en terreno positivo, con una ganancia de 0,87% en lo que va de 2026, según el análisis de Actinver citado por EFE. Esa lectura es importante porque muestra que el mercado no está en una fase de desplome, sino de ajuste, atrapado entre datos económicos, señales monetarias y la búsqueda de rendimientos más seguros. Para los ahorradores e inversionistas mexicanos, el mensaje es claro: mientras persista la duda sobre la política de la Fed, la renta variable seguirá moviéndose con sobresaltos y con poca margen para una tendencia firme.
En el tipo de cambio, el peso logró un respiro y se apreció 0,24% frente al dólar, al cerrar en 16,89 unidades por billete verde. Pero ese alivio cambiario no alcanza para borrar la presión sobre la bolsa: la jornada dejó 408 acciones con pérdidas frente a 250 al alza, en un mercado donde el apetito por riesgo sigue siendo selectivo. En un entorno global todavía inestable, la Bolsa Mexicana continúa navegando entre la prudencia y la corrección, y el comportamiento de las próximas semanas dependerá en buena medida de lo que ocurra con la Fed y de cómo el capital internacional reordene sus apuestas.

