Duque presiona a la Corte Suprema: la demora en tutelas erosiona la justicia

Imagen: infobae colombia
La periodista Claudia Julieta Duque pidió a la Corte Suprema que resuelva las tutelas de condenados por tortura psicológica en su contra. La demora, sostiene, alimenta la impunidad y deja en entredicho la confianza ciudadana en la justicia.
La periodista Claudia Julieta Duque volvió a poner bajo la lupa a la Corte Suprema de Justicia al denunciar que la falta de decisión sobre las tutelas presentadas por condenados por tortura psicológica en su caso termina favoreciendo la impunidad. Su reclamo no es menor: en un país donde la justicia suele avanzar con lentitud, cada retraso en un expediente sensible se convierte en un mensaje incómodo para las víctimas y para una sociedad que lleva años desconfiando de la capacidad del Estado para sancionar agresiones contra la prensa.
De acuerdo con la información conocida, Duque elevó una petición formal ante el alto tribunal para que salga de la inercia procesal y defina estas acciones constitucionales. La periodista sostiene que mantener sin resolver esos recursos prolonga innecesariamente la incertidumbre y dilata el cierre judicial de un caso que ya fue marcado por condenas contra responsables de tortura psicológica. En su planteamiento, la demora no solo afecta su derecho a una respuesta oportuna, sino que también debilita la eficacia de la justicia cuando las decisiones quedan atrapadas en trámites que parecen eternos para quienes esperan reparación.
El caso tiene una carga simbólica que va más allá de la situación individual de Duque. En Colombia, las tutelas nacieron como un mecanismo expedito para proteger derechos fundamentales, pero cuando los tiempos judiciales se estiran y los procesos relacionados con violaciones graves siguen abiertos durante años, ese instrumento corre el riesgo de percibirse como parte del problema y no de la solución. Eso golpea de frente la credibilidad institucional: si una periodista que ha sufrido una agresión de este nivel no obtiene respuestas rápidas y claras, el mensaje para otras víctimas es desalentador. Y para una democracia que depende de la libertad de prensa, la dilación judicial también termina operando como una forma de desgaste.
Más allá del expediente puntual, la discusión toca una fibra sensible en el país: qué tan capaz es la justicia colombiana de cerrar casos de violencia contra periodistas sin dejar espacio para maniobras dilatorias. La petición de Duque obliga a mirar un fenómeno más amplio, el de la impunidad que se alimenta no solo de la ausencia de condenas, sino también de la lentitud para ejecutar y consolidar las decisiones. En un contexto donde la confianza ciudadana en las instituciones sigue resentida, una respuesta oportuna de la Corte no sería solo un acto procesal; sería una señal sobre si el sistema judicial todavía puede estar a la altura de las víctimas y de la democracia misma.



