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El empleo en España ya depende más de los extranjeros que de los nacidos en el país

Hace 1 hora
El empleo en España ya depende más de los extranjeros que de los nacidos en el país

Imagen: El País

La creación de empleo en España está creciendo sobre todo gracias a trabajadores extranjeros: hasta junio, aportaron el 58% de los nuevos puestos. La regularización extraordinaria y la fuerte incorporación de foráneos están reconfigurando el mercado laboral.

Por primera vez, el empleo creado en España en el último año ha crecido más entre trabajadores extranjeros que entre españoles, un giro que no solo refleja la recuperación del mercado laboral, sino también el papel cada vez más decisivo de la inmigración en el sostén de la economía. Según informó El País, hasta junio los foráneos aportaron el 58% de los nuevos puestos generados en la afiliación a la Seguridad Social, una proporción inédita que confirma que la mayor parte del impulso laboral reciente ha venido de fuera.

El dato no es menor: detrás de esta dinámica está la regularización extraordinaria, un mecanismo que ha permitido aflorar empleo y dar cobertura formal a miles de personas que ya estaban trabajando en sectores con alta rotación y fuerte demanda de mano de obra. En la práctica, eso significa más cotizantes, mayor recaudación para el sistema y una fotografía más real del mercado laboral. Pero también revela una dependencia creciente de actividades donde los trabajadores extranjeros tienen una presencia cada vez más visible, como hostelería, cuidados, construcción, agricultura y servicios personales.

Este cambio importa por varias razones. En primer lugar, porque desmonta la idea de que la mejora del empleo descansa únicamente en la población nacida en España: hoy una parte sustancial del crecimiento laboral depende de la integración de migrantes en el circuito formal. En segundo lugar, porque abre un debate político de fondo sobre cómo gestionar la inmigración en un país que envejece, necesita mano de obra y, al mismo tiempo, arrastra tensiones sobre vivienda, salarios y cohesión social. Lo que ocurre en la Seguridad Social no es solo una estadística; es una señal de hacia dónde se está moviendo la economía española y de quién está sosteniendo su funcionamiento cotidiano.

La lectura de fondo es clara: España está incorporando trabajadores extranjeros no solo como respuesta coyuntural a la falta de personal, sino como parte estructural de su crecimiento. Eso obliga a mirar más allá del titular y a preguntarse si el país está preparado para transformar esa realidad en estabilidad laboral, integración efectiva y mejores condiciones de vida para todos. Porque si el empleo crece gracias a los migrantes, el desafío ya no es solo crear puestos, sino garantizar que ese avance no se quede en una ventaja estadística, sino en una mejora sostenible del tejido social y económico.

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