Colombia

Montenegro perderá su iglesia principal tras el sismo: será demolida por riesgo de colapso

Hace 1 hora

La iglesia principal de Montenegro, visitada por cientos de turistas, será demolida tras quedar en riesgo de colapso luego del sismo. La decisión llegó después de las evaluaciones técnicas que confirmaron daños estructurales graves.

La iglesia principal de Montenegro, uno de los puntos más visitados por turistas en ese municipio, tendrá que ser demolida después de las evaluaciones técnicas que concluyeron que el templo quedó en riesgo de colapso tras el terremoto. La decisión marca un golpe duro para la comunidad local, no solo por el valor religioso del lugar, sino también por su peso simbólico y turístico en una zona donde el patrimonio construido suele ser parte de la identidad del territorio.

Según informó El Tiempo (Colombia), los estudios estructurales determinaron que el edificio no ofrece condiciones de seguridad para permanecer en pie. Aunque la información base no detalla el alcance exacto de las grietas, desprendimientos o fallas internas, el criterio técnico fue suficiente para ordenar su derribo. En términos prácticos, eso significa que el riesgo ya no es de simple reparación menor, sino de una posible falla total que podría poner en peligro a feligreses, trabajadores y visitantes.

El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda en muchas ciudades intermedias de América Latina: buena parte de su patrimonio religioso, cultural y turístico fue construido hace décadas, sin los estándares antisísmicos que hoy se exigen. Cuando ocurre un movimiento telúrico, el costo no se mide solo en ladrillos caídos. También se pierde memoria colectiva, se afecta la economía local y se altera la vida cotidiana de quienes dependen de esos espacios como centro de reunión, devoción y actividad comercial. En Montenegro, donde cientos de turistas llegaban atraídos por este templo, la demolición también tendrá impacto en el entorno económico inmediato.

Más allá de la tragedia material, la discusión de fondo es qué tan preparadas están las autoridades y las comunidades para proteger su patrimonio frente a fenómenos naturales que, en países sísmicos como Colombia, no son excepcionales sino recurrentes. La demolición puede ser inevitable, pero deja una lección clara: la preservación arquitectónica sin prevención estructural termina siendo una apuesta frágil. Ahora la pregunta pasa por lo que venga después, desde la recuperación del espacio hasta la posibilidad de reconstruir sin repetir los mismos errores.

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