La ONU activa fondos de emergencia ante el nuevo desplazamiento masivo en Yemen

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La ONU liberó 9 millones de dólares para atender a los desplazados por la nueva ofensiva hutí en el oeste de Yemen. El avance rebelde agrava la crisis humanitaria y vuelve a poner bajo presión una tregua ya frágil.
Naciones Unidas liberó 9 millones de dólares para responder de forma urgente al nuevo موجo de desplazamiento provocado por la ofensiva hutí en el oeste de Yemen, una escalada que ya empuja a miles de civiles fuera de sus hogares y agrava una crisis humanitaria que no da tregua. La medida, anunciada por el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, busca financiar asistencia inmediata para las familias que huyen de los combates y para las comunidades que, con recursos cada vez más limitados, las están recibiendo.
Según informó la ONU, los fondos provienen del Fondo Central de Respuesta a Emergencias y se destinarán a cubrir necesidades básicas en medio de un escenario cada vez más hostil: alimentos, refugio, atención médica y apoyo logístico para una población atrapada entre la violencia y la escasez. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios advirtió que las operaciones sobre el terreno están llegando al límite, con suministros que se agotan, rutas bloqueadas o suspendidas y un acceso humanitario severamente restringido por la inseguridad. De acuerdo con datos del Alto Comisionado para los Refugiados, al menos 100.000 personas han sido desplazadas por los combates recientes.
Lo que ocurre en Yemen no es solo una emergencia local. La ofensiva de los hutíes en provincias como Taiz y Hodeida les ha permitido ganar terreno estratégico, incluyendo la ciudad de Moca y zonas cercanas al estrecho de Bab el Mandeb, uno de los puntos más sensibles del comercio mundial. Eso eleva el riesgo de que el conflicto interno se entrelace con la seguridad marítima internacional, en un momento en que el tránsito por otras rutas clave de la región ya está bajo presión. La ONU pide a las partes respetar el Derecho Internacional Humanitario y garantizar acceso seguro para la ayuda, pero el dato duro es que, mientras se discute diplomacia, la población civil sigue pagando el costo más alto.
El trasfondo también es político: estos avances hutíes representan un revés para las autoridades reconocidas internacionalmente y respaldadas por Arabia Saudí, y amenazan con deshacer por completo la tregua alcanzada en 2022. En la práctica, eso significa que el frágil equilibrio que permitió cierta reducción de la violencia podría estar entrando en su etapa más crítica. Si la escalada continúa, Yemen no solo se enfrentará a más desplazados y más hambre, sino también a un escenario en el que la ayuda internacional llegue tarde, incompleta o simplemente no llegue. Y cuando eso pasa, la guerra deja de ser una noticia lejana para convertirse en una condena diaria para millones de personas.




