La ONU exige a Venezuela frenar la censura y levantar el bloqueo a medios críticos

Imagen: infobae estados unidos
La ONU pidió al Estado venezolano frenar la censura y levantar el bloqueo contra medios críticos, en medio de señales diplomáticas de reconciliación que no han cambiado la presión informativa. Infobae sigue bloqueado en Venezuela desde 2014, mientras Delcy Rodríguez tomará la palabra en la Asamblea el próximo jueves.
La advertencia de Naciones Unidas vuelve a poner bajo la lupa un problema que en Venezuela lleva años deteriorando el debate público: la censura y el bloqueo contra medios independientes. Según informó Infobae Estados Unidos, las autoridades de la ONU conocen de cerca la gravedad de la situación y han reclamado al Estado venezolano que termine con las restricciones informativas, aun cuando el gobierno intenta proyectar una etapa de reconciliación política hacia afuera.
El dato más contundente es que Infobae permanece bloqueado en Venezuela desde octubre de 2014, un caso que ilustra la continuidad de una política de cerrojo informativo que no se limita a un solo portal, sino que forma parte de un patrón más amplio contra la prensa crítica. La discusión cobra aún más relevancia porque Delcy Rodríguez, una de las figuras más visibles del chavismo, tiene previsto hablar el próximo jueves ante la Asamblea, un escenario que el gobierno suele usar para insistir en una narrativa de normalización institucional mientras persisten denuncias de restricciones a la libertad de expresión.
Lo que está en juego no es solo el acceso a una web o la circulación de un medio, sino el derecho de los venezolanos a informarse sin filtros estatales ni bloqueos administrativos. En cualquier democracia, la prensa cumple la función de vigilar al poder; cuando el gobierno decide quién puede ser leído y quién no, el problema deja de ser técnico y se vuelve político. Por eso el señalamiento de la ONU importa: coloca al Estado venezolano frente a una contradicción evidente entre su discurso de apertura y una práctica que sigue castigando a quienes informan desde la independencia.
Para la ciudadanía, la consecuencia es concreta y cotidiana. Un país con medios bloqueados tiene menos capacidad de contrastar versiones, investigar corrupción, seguir decisiones económicas o entender cómo se toman las decisiones que afectan la vida diaria. En una Venezuela golpeada por años de crisis, migración y desconfianza institucional, la censura no solo reduce la pluralidad: también empobrece el espacio público. Y mientras haya plataformas vetadas y voces presionadas, cualquier promesa de reconciliación seguirá incompleta.




