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Israel vota entre la guerra y una crisis sobre su identidad nacional

Hace 39 minutos
Israel vota entre la guerra y una crisis sobre su identidad nacional

Imagen: infobae

Israel llega a las urnas con una fractura interna que, según la oposición a Netanyahu, pone en riesgo su identidad como Estado judío, democrático y liberal. La disputa por el reclutamiento de los ultraortodoxos y la exigencia de investigar el 7-O han empujado la polarización al centro de la campaña.

Israel vota este martes bajo una tensión política que ya no se limita a la rivalidad entre bloques, sino a una discusión de fondo sobre qué país quiere ser. Desde la oposición al primer ministro Benjamin Netanyahu advierten que estas elecciones no solo definirán un gobierno, sino el rumbo de un Estado que, para muchos israelíes, se juega su carácter judío, democrático y liberal en medio de una fractura social cada vez más visible.

El telón de fondo es una sociedad atravesada por la guerra, la falta de respuestas oficiales por el mayor ataque terrorista en la historia del país y la polémica por el reclutamiento de los ultraortodoxos. De acuerdo con la última Evaluación Anual del Pueblo Judío del Instituto de Política del Pueblo Judío (JPPI), el 55% de los israelíes considera que la polarización y la división interna son hoy el principal peligro para Israel, por encima de la amenaza nuclear iraní y del conflicto israelo-palestino. Además, seis de cada diez encuestados creen que existe un riesgo real de guerra civil.

El dato no es menor porque revela que el eje del malestar ya no pasa solo por la seguridad externa, sino por la cohesión interna. Según el mismo estudio, la preocupación por la convivencia social alcanza al 78% de la población. Mientras la tensión entre derecha e izquierda pierde algo de peso, crece con fuerza la percepción de un choque entre judíos religiosos y laicos, una señal de que el conflicto con los haredíes se ha convertido en uno de los grandes puntos de ruptura del país. En esa línea, el 80% de los consultados apoya que los ultraortodoxos sirvan en el Ejército, frente al rechazo casi absoluto de esa comunidad, que ve esa obligación como inaceptable.

Esa división también se cuela en la agenda electoral. Un sondeo del Instituto para la Democracia en Israel (IDI) muestra que el 72% de los judíos israelíes quiere que el nuevo gobierno apruebe una ley que obligue a los haredíes a incorporarse al Ejército, y el 71% reclama la creación de una comisión que investigue el atentado del 7 de octubre. Desde la oposición sostienen que ambas decisiones son imprescindibles para recuperar legitimidad institucional. Como resume Lianne Pollack-David, del partido Yashar, la campaña gira en torno a la identidad del país y a la pregunta de quiénes serán sus próximos gobernantes. En el fondo, lo que está en juego no es solo una coalición, sino el contrato social que Israel ha intentado sostener desde su fundación en 1948.

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