Política

Montería gana reconocimiento internacional por convertir viejas lagunas en pulmón verde

Hace 1 día

Montería recibió un espaldarazo internacional por la apuesta de convertir viejas lagunas de oxidación en un parque botánico urbano. El alcalde Hugo Kerguelén fue reconocido entre los 100 Líderes Innovadores por un proyecto que busca cambiar la relación de la ciudad con su territorio.

Montería consiguió un reconocimiento que va más allá del protocolo y de las fotos de premiación: su apuesta por transformar las antiguas lagunas de oxidación en el Parque Botánico Las Lagunas fue distinguida dentro de los ‘100 Líderes Innovadores’, un listado internacional que pone bajo la lupa iniciativas con impacto urbano, ambiental y social. En el centro de ese espaldarazo está el alcalde Hugo Kerguelén, cuya administración ha convertido este proyecto en una de las banderas más visibles de su gestión. La señal es clara: la ciudad no solo quiere resolver un pasivo ambiental, sino también redefinir su imagen pública a partir de un espacio verde de uso ciudadano.

De acuerdo con lo informado por El Tiempo - Política, el reconocimiento llegó por la transformación de un lugar históricamente asociado a aguas residuales y deterioro en un parque botánico con vocación ambiental y de encuentro. La idea no es menor. En una ciudad como Montería, donde el crecimiento urbano y la presión sobre el suelo han obligado a repensar el espacio público, este tipo de intervenciones hablan de una agenda que mezcla saneamiento, planeación urbana y recuperación ecológica. Kerguelén ha insistido en que el proyecto busca convertir una zona antes marginal en un activo para la ciudad, con un valor que no se mide solo en metros cuadrados recuperados, sino en calidad de vida, identidad urbana y posibilidad de integración social.

Este caso importa porque refleja una tendencia que varias ciudades latinoamericanas intentan acelerar: usar viejos conflictos ambientales como base para nuevos corredores verdes. Pero el asunto no se agota en la estética ni en el premio. La verdadera prueba será si el Parque Botánico Las Lagunas logra sostenerse como un espacio vivo, accesible y funcional para los ciudadanos, sin quedar reducido a una obra simbólica. En Colombia, donde tantos proyectos urbanos se anuncian con entusiasmo y luego enfrentan problemas de mantenimiento, financiación o continuidad institucional, el desafío de Montería será demostrar que la innovación no termina cuando llega el reconocimiento internacional. Ahí empieza, más bien, la parte difícil: garantizar que el parque transforme de verdad la vida cotidiana de la gente y no solo el relato oficial de la administración.

En el fondo, el premio a Kerguelén y a Montería también funciona como una validación política. Premia una narrativa de gestión que intenta mostrar resultados concretos en medio de un país donde los gobiernos locales compiten por mostrar obras con impacto visible y medible. Si el proyecto avanza como promete, podría convertirse en uno de los referentes ambientales de la región Caribe. Si se queda en el terreno de la promesa, será apenas otro capítulo en la larga lista de buenas intenciones urbanas. Por ahora, el reconocimiento internacional le da a Montería un lugar en el mapa de las ciudades que quieren corregir el pasado con planificación y espacio público.

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