Colombia

Interceptaciones salpican a Yahir Acuña por presunto pago para retractación

Hace 2 horas

La Corte Suprema incorporó interceptaciones que salpican al alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, en un presunto intento de conseguir una retractación en el caso contra alias Computador. Las llamadas entre el exparamilitar Samir Otero y el abogado Roger Díaz revelan maniobras alrededor de un escrito y un testimonio ante el alto tribunal.

La Sala de Instrucción de la Corte Suprema puso bajo la lupa unas interceptaciones que complican el panorama judicial del alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, dentro del proceso que lo rodea por el caso de alias Computador. En esas conversaciones, reveladas por la investigación que reseñó infobae colombia, aparecen el exparamilitar Samir Otero y el abogado Roger Díaz hablando de un presunto pago para que Otero se retractara, un episodio que vuelve a poner sobre la mesa las presiones y los arreglos que suelen mover este tipo de expedientes en Colombia.

De acuerdo con la información conocida, los audios y llamadas fueron valorados por la Sala de Instrucción en el marco del expediente contra Acuña. Allí se escucha a Otero y Díaz discutir la preparación de un escrito y la construcción de un testimonio que Otero rindió ante el alto tribunal en agosto de 2024. En esa conversación, según el material citado por infobae colombia, ambos dejan entrever que había una maniobra en curso para alterar o encauzar la versión del exparamilitar, en un momento especialmente sensible para la investigación.

El caso no es menor. En Colombia, cuando la Corte Suprema entra a valorar interceptaciones de este tipo, no solo busca establecer si hubo delitos asociados a un testimonio o a una retractación, sino también si detrás existió una estrategia para interferir con la justicia. Eso es lo que vuelve relevante este episodio: no se trata únicamente de una conversación comprometedora, sino de una posible cadena de acciones para influir en una declaración ante el máximo tribunal penal del país. Si la Fiscalía o la Corte concluyen que hubo ofrecimientos o presiones, el impacto político para Acuña podría ser profundo, especialmente en una ciudad como Sincelejo, donde el poder local y las relaciones con estructuras armadas o exintegrantes de ellas han sido históricamente un terreno minado.

Más allá del expediente puntual, el episodio deja una señal inquietante sobre cómo se intentan blindar o desmontar versiones en procesos de alto voltaje político. En una región donde la memoria de la parapolítica sigue viva, cualquier indicio de pagos, retractaciones o testimonios acomodados no solo golpea a los involucrados: también erosiona la confianza ciudadana en que la justicia puede llegar hasta quienes detentan poder. Por eso estas interceptaciones importan más allá del nombre de Yahir Acuña: porque muestran que en Colombia la disputa por la verdad judicial todavía se libra, muchas veces, en conversaciones privadas.

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