Sector eléctrico alerta al Gobierno entrante: Colombia podría enfrentar un apagón
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El sector eléctrico advirtió al Gobierno entrante que Colombia podría entrar en un escenario de apagón si no se toman medidas urgentes. La alerta llegó en un encuentro convocado por CEET, donde se expusieron fallas estructurales y riesgos inmediatos del sistema.
Colombia recibió una advertencia que no debería pasar inadvertida: el sector generador de energía le dijo al Gobierno entrante que el país está expuesto a un apagón si no corrige a tiempo las debilidades que hoy presionan el sistema eléctrico. La alerta fue planteada en un encuentro promovido por CEET, en medio de una preocupación creciente por la capacidad real de responder a la demanda y sostener el servicio sin sobresaltos.
Lo más delicado no es solo el mensaje, sino el momento en que llega. Según informó El Tiempo (Colombia), los generadores expusieron ante la nueva administración la inminencia de un riesgo que combina varios factores: tensiones en la oferta de energía, señales de insuficiencia en la expansión de infraestructura y una fragilidad que puede agravarse si el Gobierno no actúa con rapidez. En otras palabras, no se trata de una alarma abstracta ni de un debate técnico aislado; se trata de un problema que puede traducirse en cortes, encarecimiento del servicio y mayor incertidumbre para hogares, comercios e industrias.
Este tipo de advertencias suele aparecer cuando el sistema ya empezó a operar al límite. Y en Colombia la discusión es especialmente sensible porque el servicio eléctrico no solo sostiene la vida cotidiana de millones de familias, sino que también impacta la competitividad, la inflación y la confianza de los inversionistas. Un eventual apagón tendría efectos inmediatos sobre la economía, desde la suspensión de actividades productivas hasta el golpe a hospitales, transporte y pequeñas empresas que dependen de la continuidad del suministro. Por eso, el mensaje al Gobierno entrante va más allá de una discusión sectorial: obliga a definir si habrá decisiones de fondo sobre generación, transmisión, contratos, inversión y reglas claras para evitar que la crisis se materialice.
La advertencia deja al descubierto una vieja costumbre del país: reaccionar tarde ante problemas que se van acumulando durante años. Si el Gobierno entrante toma en serio la señal enviada por el sector generador, todavía hay margen para blindar el sistema. Si la minimiza, Colombia podría terminar pagando con apagones una falta de planeación que siempre resulta mucho más costosa cuando ya es demasiado tarde.




