Bomberos combaten un incendio en Collserola tras una alerta en Esplugues

Imagen: El País
Un incendio forestal en el parque de Collserola obligó a movilizar a los Bomberos este viernes tras el aviso recibido por Emergencias a las 15.35 en Esplugues de Llobregat. La intervención vuelve a poner bajo presión una de las grandes zonas verdes del área metropolitana de Barcelona.
Los Bomberos de la Generalitat trabajan desde la tarde de este viernes en un incendio declarado en el parque de Collserola, una de las principales áreas forestales del entorno de Barcelona. Según informó Emergencias, el aviso se recibió a las 15.35 horas en el municipio de Esplugues de Llobregat, lo que activó de inmediato el despliegue de los equipos de extinción en una zona especialmente sensible por su cercanía a áreas residenciales y por la fragilidad ambiental del espacio natural.
Por ahora no se han detallado las dimensiones del fuego ni si ha afectado a viviendas, aunque la rapidez de la respuesta refleja la prioridad que tienen este tipo de conatos en un enclave como Collserola. No se trata solo de un incendio más en temporada de calor: cualquier foco en esta sierra que abraza Barcelona obliga a actuar con rapidez por el riesgo de propagación en un territorio con vegetación seca, pendientes pronunciadas y una fuerte presión urbana alrededor. La zona de Esplugues, además, es una de las puertas de entrada al parque, donde la interfaz entre ciudad y bosque convierte cada episodio en una alerta de primer orden.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un problema estructural que ya conocen bien los municipios del entorno metropolitano: el aumento del riesgo de incendios en espacios naturales sometidos a veranos más duros, sequías prolongadas y una acumulación de combustible vegetal que complica las labores de prevención. Collserola es, al mismo tiempo, pulmón verde y frontera vulnerable. Su conservación depende no solo de la capacidad de reacción cuando las llamas ya están presentes, sino de una política sostenida de gestión forestal, vigilancia y coordinación entre administraciones. Para los vecinos del área, estos episodios no son una anécdota estacional; son una advertencia sobre lo expuesta que está la corona verde de Barcelona en un contexto climático cada vez más extremo.
A falta de más información oficial sobre el origen del incendio y su evolución, la prioridad sigue siendo contener el fuego antes de que gane terreno en una zona donde cada minuto cuenta. En un parque como Collserola, el impacto no se mide únicamente en hectáreas quemadas: también se mide en la tensión que genera entre quienes viven junto al monte y en la necesidad de proteger un espacio que, para Barcelona y su área metropolitana, es mucho más que un paisaje.




