Argentina ensaya su futuro sin Messi y aparecen nuevas piezas para la Scaloneta
Imagen: infobae
La Selección Argentina mostró ante Bolivia que puede empezar a pensar más allá de Lionel Messi: Exequiel Palacios y Nico Paz lideraron la goleada en una noche de señales alentadoras. En el primer triunfo sin la leyenda, aparecieron jóvenes y revulsivos que pueden sostener la Scaloneta del futuro.
La goleada de Argentina sobre Bolivia dejó algo más importante que un marcador amplio: la evidencia de que la Scaloneta puede empezar a ensayar un futuro sin depender de Lionel Messi. En ese escenario, Exequiel Palacios y Nico Paz fueron dos de los nombres que más aprovecharon la ocasión, no solo por su rendimiento individual sino porque encarnaron una idea que la selección necesita consolidar cuanto antes: que el equipo pueda sostener su jerarquía aun cuando ya no esté el capitán histórico en la cancha.
Según informó Infobae, el partido mostró la irrupción de siete futbolistas que asoman como una nueva camada para el ciclo de Lionel Scaloni, en una noche que tuvo el valor simbólico del primer triunfo sin la presencia de Messi. Palacios, con su lectura de juego y su capacidad para ordenar desde el mediocampo, volvió a confirmar que puede ser mucho más que una pieza de recambio. Nico Paz, por su parte, se metió en la conversación grande con personalidad, dinamismo y una naturalidad que suele ser difícil de encontrar en jugadores tan jóvenes cuando se ponen la camiseta argentina. El resultado fue contundente, pero lo verdaderamente relevante estuvo en la manera en que algunos nombres respondieron a la oportunidad.
Y eso importa porque la selección argentina no solo juega para ganar el próximo partido: también está obligada a construir un puente entre una era gloriosa y lo que viene después. Messi sigue siendo el centro emocional y futbolístico del proyecto, pero cualquier equipo que aspire a mantenerse competitivo necesita ampliar su base y reducir su dependencia de una sola figura. En ese sentido, la aparición de jugadores como Palacios y Nico Paz, junto con otros integrantes de esta nueva legión, no resuelve el problema de fondo, pero sí ofrece una pista valiosa: hay talento, hay recambio y hay una idea de juego suficientemente sólida como para integrar nuevas piezas sin desarmar el sistema.
El desafío para Scaloni, a partir de aquí, no será solo elegir nombres, sino administrar tiempos, jerarquías y responsabilidades. Porque una cosa es rendir en un partido aislado y otra muy distinta sostener ese nivel en competencias exigentes, donde la presión, los rivales y las ausencias obligan a una madurez mayor. Aun así, la goleada ante Bolivia dejó un mensaje claro: Argentina ya no puede pensar exclusivamente en el presente de Messi; también debe comenzar a blindar su futuro. Y ese futuro, al menos por lo visto, empieza a mostrar brotes verdes que merecen atención.



