Estados Unidos

El apoyo católico a Trump cae y se abre debate por el voto de León XIV

Hace 2 horas

El respaldo católico a Donald Trump cayó con fuerza, de 47% a 30% según un sondeo, en una señal que complica su base política. El dato coincide con un hecho inédito: León XIV votó por correo y se convirtió en el primer papa en participar en una elección de Estados Unidos.

El apoyo de los votantes católicos a Donald Trump sufrió un retroceso abrupto en el más reciente sondeo citado por Clarín Colombia: pasó del 47% al 30%. La caída no solo golpea a un bloque electoral que suele ser decisivo en varias contiendas estadounidenses, sino que también abre una pregunta incómoda para la campaña republicana: ¿hasta qué punto el voto católico está empezando a marcar distancia del expresidente?

La señal llega en medio de un hecho sin precedentes que alimenta el debate político y simbólico. León XIV votó por correo y se convirtió en el primer pontífice en participar en unas elecciones de Estados Unidos, un gesto que, aunque no equivale a una intervención pública en campaña, inevitablemente pone el foco sobre la relación entre la Iglesia católica y la política estadounidense. Según informó Clarín Colombia, ese detalle ha sido leído por algunos sectores como un elemento más dentro de un clima de mayor sensibilidad moral y social entre los electores católicos.

El dato importa porque el voto católico no es un bloque homogéneo, pero sí una fuerza con peso en estados clave y en comunidades trabajadoras donde Trump ha intentado sostener apoyo durante años. Una caída de 17 puntos en ese segmento sugiere desgaste, posible rechazo a su estilo político y una desconexión creciente con votantes que valoran temas como inmigración, orden social, economía familiar y el lenguaje público del poder. En un país donde la elección suele definirse por márgenes estrechos, movimientos así no son anecdóticos: pueden inclinar la balanza en distritos y estados disputados.

Más allá del episodio del voto papal, el trasfondo es claro: Trump sigue enfrentando dificultades para consolidar una coalición amplia y disciplinada, mientras el electorado católico muestra señales de diversificación y menor lealtad automática. Si esta tendencia se confirma en otros sondeos, el republicano no solo tendría un problema con un sector religioso; tendría un síntoma más de erosión en una base que alguna vez consideró relativamente segura.

Noticias relacionadas