Colombia

Lucas Murillo supera cirugía a corazón abierto y seguirá en recuperación

Hace 15 horas

Lucas Murillo salió con éxito de una cirugía a corazón abierto de seis horas en Bucaramanga y ahora inicia una recuperación vigilada antes de regresar a Cúcuta. El caso volvió a poner sobre la mesa las barreras de acceso a tratamientos de alta complejidad para familias del nororiente colombiano.

Lucas Murillo, el menor que hizo pública su necesidad de ayuda para acceder a una cirugía de corazón, salió bien de una intervención de seis horas realizada en Bucaramanga y ahora afronta la etapa más delicada: la recuperación. Tras el procedimiento, permanecerá un tiempo en un hotel de la ciudad antes de regresar a Cúcuta, donde vive con su familia.

La cirugía, descrita como una operación a corazón abierto, se desarrolló sin contratiempos mayores, según la información conocida hasta ahora. El niño expresó alivio y alegría después de salir del quirófano, una reacción que refleja no solo el éxito médico del procedimiento, sino también el peso emocional que arrastraba su entorno durante los días previos. En casos como este, cada hora cuenta: la angustia de la familia, la logística para trasladarse a otra ciudad y la incertidumbre sobre la evolución clínica suelen ser tan desgastantes como la enfermedad misma.

Más allá del caso puntual, la historia de Lucas expone una realidad persistente en Colombia: cuando se trata de cirugías complejas, muchas familias deben salir de sus ciudades para buscar atención especializada, asumir gastos adicionales y depender de redes de apoyo para sostener estadías temporales, transporte y cuidados posteriores. Bucaramanga volvió a funcionar como centro de referencia médica para una urgencia que no podía esperar en Cúcuta, y esa diferencia entre tener acceso oportuno o no puede definir la vida de un paciente pediátrico.

El episodio también deja una lección incómoda sobre el sistema de salud: la atención de alta complejidad no debería depender de la exposición pública ni de la capacidad de conseguir ayuda externa. Que hoy Lucas esté fuera de peligro es una buena noticia, pero su paso por el quirófano recuerda que, para muchas familias, el verdadero reto comienza después del diagnóstico, cuando toca encontrar cómo costear y sostener el tratamiento. En ese tramo es donde el país suele mostrar sus mayores grietas.

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