Colombia

Cabal reabre el choque con Uribe y acelera su ruptura con el Centro Democrático

Hace 2 horas

María Fernanda Cabal volvió a tensar su relación con Álvaro Uribe y dejó más cerca su salida del Centro Democrático. La senadora responsabiliza a prejuicios y maniobras internas de que no la hayan escogido como candidata única.

María Fernanda Cabal volvió a poner en evidencia la fractura interna del Centro Democrático al insistir en que su exclusión como candidata única no obedeció solo a una decisión política, sino a prejuicios y a la influencia de actores dentro del propio partido. La senadora vallecaucana, que durante años se movió como una de las figuras más visibles del uribismo, elevó el tono de sus críticas y dejó otra señal de que su salida de la colectividad ya no es una posibilidad remota, sino un desenlace que parece cada vez más cercano.

De acuerdo con lo informado por Infobae Colombia, Cabal sostuvo que en la definición pesaron factores que no tuvieron que ver con su capacidad electoral o con su peso dentro del movimiento, sino con resistencias internas que terminaron debilitando su relación con Álvaro Uribe. En su lectura, el expresidente no terminó de respaldarla como ella esperaba y eso terminó profundizando la distancia entre ambos. La senadora fue más allá al sugerir que no hubo un reconocimiento real a su trayectoria dentro del partido, una que ha estado marcada por posiciones duras, lealtad discursiva al uribismo y una presencia constante en la discusión pública.

El episodio importa porque el Centro Democrático no es un partido cualquiera: nació, creció y se consolidó alrededor de la figura de Uribe. Cuando una de sus cartas más visibles cuestiona el trato recibido por la cúpula y, en particular, por el líder natural del sector, el mensaje trasciende la anécdota personal. Lo que está en juego no es solo la permanencia de Cabal, sino la capacidad de la colectividad para ordenar sus aspiraciones, contener sus divisiones y proyectar una estrategia unificada de cara a las próximas batallas electorales. En la práctica, una ruptura de este tipo puede terminar debilitando tanto la disciplina interna como la capacidad de negociación del uribismo en un escenario político cada vez más fragmentado.

Además, este choque revela algo más profundo: la pelea por el control simbólico y político del legado de Uribe. Cabal representa un sector duro del conservadurismo que ha encontrado eco entre votantes que rechazan cualquier giro hacia posiciones más moderadas. Si su salida del Centro Democrático se concreta, el partido perdería no solo una voz combativa, sino también una figura capaz de arrastrar opinión y encender debates. Y para la política colombiana, ese tipo de rupturas no se limita a un problema de nombres: redefine alianzas, reacomoda fuerzas y puede alterar el mapa de la derecha en un momento en que cada ficha empieza a contar de cara al futuro inmediato.

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