Política

Toro cuestiona documental sobre menores trans y lo acusa de desinformar

Hace 4 horas

Mauricio Toro rechazó el documental “Colombia, fábrica de niños trans” y lo calificó de desinformativo tras la captura de su creador, Samuel Adrián. El congresista dijo que la pieza está llena de mentiras e imprecisiones y advirtió sobre su impacto en el debate público.

La captura de Samuel Adrián volvió a poner en el centro de la discusión el documental “Colombia, fábrica de niños trans”, una pieza que ha sido cuestionada por el congresista Mauricio Toro, quien en entrevista con Claudia Palacios aseguró que el contenido carece de sustento y alimenta la desinformación. Toro fue más allá al señalar que el trabajo audiovisual está construido sobre afirmaciones falsas o, al menos, imprecisas, una acusación que escala el debate en torno a cómo se está narrando públicamente la realidad de las infancias y adolescencias trans en Colombia.

Según informó El Tiempo - Política, el congresista sostuvo que el documental no solo falla en su rigor, sino que además contribuye a instalar sospechas y prejuicios sobre una población históricamente vulnerable. En su lectura, el problema no es únicamente el contenido de la pieza, sino el efecto político y social que puede producir: convertir un tema de derechos, salud y acompañamiento en un arma de polarización. Ese es el punto de fondo que deja la polémica: cuando un relato se presenta como denuncia, pero no resiste una revisión seria, termina influyendo en la conversación pública con información defectuosa.

El caso importa más allá del intercambio entre Toro y el autor del documental porque toca una de las discusiones más sensibles de la agenda colombiana: la protección de los menores de edad, el acceso a información confiable y el uso político de narrativas sobre identidad de género. En un país donde la desinformación encuentra terreno fértil en temas morales y familiares, piezas de este tipo pueden amplificar el miedo, endurecer posturas y afectar la manera en que padres, docentes, médicos y funcionarios entienden realidades complejas. Por eso la crítica de Toro no es solo una reacción defensiva, sino una advertencia sobre el poder que tienen ciertos contenidos para moldear percepciones sin pasar por filtros básicos de verificación.

La captura de Samuel Adrián añade otra capa al episodio y seguramente intensificará las preguntas sobre la producción, circulación y propósito del documental. Más allá del caso judicial, lo que queda en juego es la credibilidad de quienes impulsan este tipo de narrativas y la responsabilidad ética de informar sobre asuntos que involucran derechos fundamentales. En un entorno saturado de contenido emocional y poco verificado, la disputa ya no es solo por quién tiene la razón, sino por quién está dispuesto a sostenerla con hechos.

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