Colombia

Universidades de Antioquia prueban método casero para quitar medicamentos del agua

Hace 47 minutos

Investigadores de tres universidades de Antioquia desarrollaron una técnica casera capaz de degradar hasta el 99 % de algunos compuestos farmacéuticos. La apuesta busca frenar una contaminación silenciosa que ya alcanza ríos y fuentes de agua en Colombia.

Un grupo de investigadores de tres universidades de Antioquia dio un paso relevante frente a una amenaza ambiental que suele pasar desapercibida: los residuos de medicamentos que terminan en el agua. Según informó infobae colombia, el equipo probó una técnica de bajo costo y fácil aplicación que logra degradar hasta el 99 % de algunos compuestos farmacéuticos, una cifra que marca una diferencia importante en un problema que afecta tanto la calidad de los ecosistemas como la salud pública.

La innovación es llamativa no solo por su eficacia, sino por su enfoque práctico. En un país donde gran parte de las soluciones ambientales chocan con la falta de recursos, disponer de un método casero para reducir la presencia de fármacos en el agua abre una posibilidad concreta de intervención en hogares, laboratorios pequeños o sistemas de tratamiento con capacidad limitada. De acuerdo con la información publicada por infobae colombia, la investigación fue desarrollada por universidades antioqueñas que buscan responder a una realidad cada vez más evidente: los medicamentos vencidos, mal dispuestos o arrastrados por el uso cotidiano no desaparecen por arte de magia, sino que terminan circulando en quebradas, ríos y acueductos.

El hallazgo importa porque la contaminación farmacéutica ya no es un asunto marginal. Antibióticos, analgésicos y otros compuestos que llegan al agua pueden alterar microorganismos, afectar fauna acuática y contribuir a procesos de resistencia bacteriana, uno de los grandes riesgos sanitarios del siglo XXI. En Colombia, donde la discusión ambiental suele concentrarse en minería, deforestación o vertimientos industriales, este tipo de contaminación invisible recibe menos atención de la que merece, pese a que sus efectos se acumulan silenciosamente. Si una técnica sencilla logra reducir de forma tan alta esos residuos, el impacto potencial puede ser enorme, especialmente en territorios donde el acceso a tecnologías avanzadas de tratamiento es limitado.

Más allá del caso antioqueño, el avance pone sobre la mesa una pregunta incómoda pero necesaria: qué pasa con los medicamentos que sobran en los hogares y qué tan preparados están los sistemas públicos para manejarlos. La respuesta, por ahora, sigue siendo parcial. Pero este desarrollo muestra que la innovación universitaria puede ofrecer soluciones concretas a problemas cotidianos que el Estado y la industria farmacéutica aún no resuelven del todo. Si el método logra escalarse y validarse en más escenarios, podría convertirse en una herramienta útil para contener una forma de contaminación que, aunque invisible, ya tiene efectos reales sobre el agua que bebe la gente.

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