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Paz en Oriente Medio: qué activos y sectores podrían ganar y cuáles quedarían rezagados

Hace 1 hora
Paz en Oriente Medio: qué activos y sectores podrían ganar y cuáles quedarían rezagados

Imagen: infobae

Tras casi cuatro meses de tensión en Oriente Medio, los mercados empiezan a mirar menos la geopolítica y más los fundamentos: inflación aflojando y tasas en el centro de la escena. En ese escenario, algunos activos energéticos y de refugio pierden brillo, mientras otros sectores ciclícos y sensibles al crecimiento recuperan protagonismo.

Después de casi cuatro meses de hostilidades en Oriente Medio, las Bolsas internacionales están saliendo del modo alarma y volviendo a una lógica más conocida: la de los fundamentos. Según informó infobae, el mercado empieza a descontar menores presiones inflacionarias y a concentrarse otra vez en el rumbo de las tasas de interés, una combinación que suele beneficiar a los activos ligados al crecimiento y castigar a los que se sostienen sobre el miedo. En términos prácticos, un escenario de paz o de menor escalada en la región tiende a quitarle prima al petróleo, a reducir la volatilidad y a devolverle aire a sectores que habían quedado golpeados por el shock geopolítico.

En ese tablero, los grandes ganadores suelen ser las aerolíneas, el transporte, el consumo discrecional y parte de la industria, porque un petróleo menos tensionado y costos logísticos más previsibles mejoran márgenes y alivian la presión sobre precios. También suelen encontrar alivio los bonos soberanos y corporativos, ya que una menor amenaza sobre la inflación le quita argumentos a los bancos centrales para sostener tasas altas durante demasiado tiempo. Del otro lado, los perdedores relativos son los activos que se habían beneficiado del conflicto: petróleo, gas, compañías energéticas muy expuestas a subas bruscas del barril y, en cierta medida, las acciones de defensa, que suelen capturar mejor cotización cuando el conflicto escala. El oro y otros refugios tradicionales también pueden perder impulso si la percepción de riesgo geopolítico se modera.

Pero el punto de fondo no es solamente qué sube o qué baja en la rueda bursátil. Lo relevante es que los mercados están recuperando su viejo eje de lectura: crecimiento, inflación y tasas. Cuando el temor a una guerra más amplia cede, los inversores vuelven a preguntar cuánto pueden bajar las tasas, si la inflación continuará moderándose y qué sectores están en mejor posición para expandir ganancias. Para las economías de Estados Unidos y de América Latina, esto importa mucho más de lo que parece: un petróleo más estable ayuda a contener el costo de vida, mejora el clima para el crédito y reduce la presión sobre monedas vulnerables. En países importadores de energía, como Colombia en ciertos segmentos, eso puede traducirse en un respiro para transporte, alimentos y costos empresariales.

Aun así, sería ingenuo leer este giro como una victoria definitiva. Los mercados no suelen premiar la paz por altruismo, sino porque la paz reduce incertidumbre y permite reordenar precios. Si el frente en Oriente Medio se enfría de forma duradera, la atención se moverá por completo a la política monetaria y a la salud de la actividad global. Y ahí está la verdadera batalla que viene: no entre misiles y drones, sino entre inflación, tasas y crecimiento. Ese es el pulso que definirá qué activos lideran la próxima etapa y cuáles quedarán rezagados.

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