Melgar gana en Cusco y Rondelli anticipa una definición apretada en el Clausura

Imagen: infobae
Melgar salió de Cusco con un triunfo que pesa en la tabla y mantiene viva su pelea por el Clausura 2026. Miguel Rondelli admitió que la definición del torneo será cerrada y probablemente se resolverá en las últimas tres jornadas.
Miguel Rondelli no se dejó llevar por la euforia tras el triunfo de Melgar en Cusco, pero sí dejó una lectura clara: el Clausura 2026 se va a definir en la recta final. El técnico del conjunto rojinegro sabe que la victoria obtenida fuera de casa tiene un peso específico enorme, sobre todo porque fue conseguida ante un rival incómodo y con un margen mínimo, producto del gol de Bernardo Cuesta. En un campeonato tan corto, ganar en una plaza exigente como Cusco equivale a más que tres puntos; es una señal de carácter y una demostración de que Melgar sigue teniendo combustible para pelear arriba.
El resultado dejó al cuadro arequipeño como escolta de Deportivo Garcilaso, una ubicación que por ahora lo mantiene en zona de presión, pero también de expectativa. Según informó infobae, Rondelli remarcó que la definición del torneo no se resolverá de inmediato, sino en las últimas tres fechas, cuando los equipos que llegan con posibilidades reales tendrán menos margen de error. Esa lectura coincide con la lógica de un Clausura en el que la parte alta de la tabla suele moverse rápido y donde la regularidad termina pesando más que cualquier victoria aislada. Melgar, por ahora, se sostiene gracias a su capacidad para competir en escenarios difíciles y capitalizar sus momentos.
Más allá del marcador, el triunfo tiene implicancias profundas para el tramo final del campeonato. Melgar no solo necesita sumar, sino también sostener una identidad competitiva que le permita resistir la presión de Deportivo Garcilaso y de los equipos que vienen detrás. En torneos de este tipo, la diferencia entre coronarse o quedarse corto suele estar en detalles: una pelota parada, una decisión táctica, un error defensivo o la aparición de un referente en el momento justo, como ocurrió con Cuesta. Por eso la advertencia de Rondelli no suena a cautela vacía, sino a lectura realista del calendario: todavía queda recorrido, pero el margen ya se achica.
Lo que viene para Melgar será una prueba de madurez. Ganar en Cusco le permite mirar la tabla con ambición, pero también obliga a sostener el ritmo en las próximas jornadas, donde cualquier distracción puede costar caro. Para la hinchada rojinegra, la esperanza está intacta: el equipo sigue a tiro de la punta y depende de sí mismo para seguir peleando. En el fútbol peruano, donde los cierres de torneo suelen castigar a los que llegan distraídos, haber sobrevivido a una visita complicada puede ser el primer paso para algo más grande.


