Nepal: rescatan a dos trabajadores tras 10 días atrapados y sigue la búsqueda de sobrevivientes

Imagen: clarin colombia
Dos trabajadores fueron rescatados con vida en Nepal después de 10 días atrapados bajo tierra tras las riadas del 26 de agosto. Aún hay búsqueda activa por otros posibles sobrevivientes en un complejo hidroeléctrico golpeado por la emergencia.
Nepal vive horas de angustia y alivio tras el rescate de dos trabajadores que permanecieron 10 días atrapados en un complejo hidroeléctrico arrasado por las riadas del 26 de agosto. Los dos hombres fueron hallados a unos 170 metros de la entrada de la instalación, en una operación que mantiene viva la esperanza de encontrar más sobrevivientes entre los escombros y los conductos inundados.
Según informó clarin colombia, uno de los rescatados llegó en estado grave, con signos de hipotermia y agotamiento extremo, mientras que el otro se encontraba estable. La condición de ambos confirma la dureza de las condiciones a las que estuvieron sometidos durante más de una semana, en un escenario marcado por agua, barro, posibles bloqueos estructurales y la falta de acceso a suministros básicos. Los equipos de emergencia también lograron establecer contacto con personas que seguían dentro del complejo, lo que abrió una nueva fase en las labores de rescate.
El caso ha puesto bajo la lupa la vulnerabilidad de la infraestructura energética en zonas expuestas a desastres naturales. En un primer reporte, se habló de 42 empleados atrapados dentro del conducto del complejo hidroeléctrico, una cifra que todavía alimenta la incertidumbre sobre cuántas personas podrían seguir con vida. Nepal, un país montañoso y altamente expuesto a lluvias torrenciales, deslizamientos y crecidas repentinas, enfrenta cada temporada de monzones el mismo dilema: cómo proteger a su población y sus instalaciones críticas frente a fenómenos que se intensifican y dejan poco margen de reacción.
Más allá del rescate puntual, este episodio vuelve a poner sobre la mesa el costo humano de la emergencia climática en el sur de Asia. Para las familias de los trabajadores, cada hora cuenta; para las autoridades, el desafío es doble: rescatar a quienes siguen atrapados y evitar que tragedias como esta se repitan en proyectos que, aunque estratégicos para el desarrollo energético del país, también operan en entornos de alto riesgo. La operación en Nepal sigue abierta, y el desenlace de las próximas horas será decisivo para saber si este rescate termina como un milagro aislado o como el inicio de una recuperación más amplia.




