Colombia

Operativo en La Guajira habría dejado muerto a alias ‘Bendito Menor’, jefe de las ACSN

Hace 52 minutos

Las autoridades colombianas verifican si en un operativo contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en La Guajira murió Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, uno de los presuntos jefes del grupo. La confirmación sería un golpe sensible contra esa estructura criminal que disputa control territorial en el Caribe.

La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, habría sacudido la estructura de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en medio de un operativo adelantado en La Guajira, según informó infobae colombia. Aunque la versión aún está en verificación por parte de las autoridades, el solo hecho de que su nombre aparezca entre los presuntos fallecidos o capturados ya marca un golpe relevante contra una organización que ha venido consolidando poder armado, control territorial y capacidad de intimidación en el Caribe colombiano.

De acuerdo con la información conocida, Pérez Toncel era señalado como uno de los cabecillas de las ACSN, un grupo que en los últimos años ha expandido su influencia en zonas estratégicas de La Guajira y la Sierra Nevada de Santa Marta. Las autoridades revisan identidades para establecer con precisión si el hombre dado de baja en la operación corresponde efectivamente a alias ‘Bendito Menor’, una figura clave dentro de la cadena de mando criminal. Esa verificación no es un detalle menor: en estructuras armadas como esta, un nombre equivocado puede alterar el alcance real del operativo y su impacto en la organización.

El caso importa por dos razones. La primera, porque las ACSN se han convertido en un actor violento con capacidad de disputa territorial en corredores donde confluyen narcotráfico, extorsión, control de rutas ilegales y presión sobre comunidades rurales e indígenas. La segunda, porque cada golpe contra sus mandos expone también la fragilidad de la presencia estatal en una región donde la criminalidad suele avanzar más rápido que la institucionalidad. Si se confirma la muerte de alias ‘Bendito Menor’, el mensaje para la cúpula de las ACSN sería claro: el Estado sigue buscando afectar su músculo operativo. Pero la experiencia en Colombia demuestra que la caída de un jefe no siempre desmantela la estructura; a veces solo abre la puerta a nuevas disputas internas o a una reconfiguración más agresiva.

Para la población de La Guajira, la noticia tiene una lectura inmediata: menos capacidad de coerción de un grupo armado podría traducirse en alivio para comunidades golpeadas por amenazas y control ilegal, aunque ese efecto suele ser frágil y temporal. En regiones donde el poder criminal se mezcla con economías ilegales y abandono estatal, cada operativo no solo busca neutralizar a un hombre, sino intentar romper una red de mando que afecta la vida cotidiana de quienes viven entre la violencia y la incertidumbre. Por ahora, la clave está en la confirmación oficial de las identidades: de eso depende saber si el operativo dejó realmente fuera de combate a uno de los nombres más visibles de las ACSN o si se trata de otra pieza en una guerra armada que sigue abierta en el norte del país.

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