Estados Unidos

Murió Alvin Hellerstein, juez de la causa contra Nicolás Maduro en Nueva York

Hace 6 horas

El juez federal Alvin Hellerstein, pieza clave en la causa contra Nicolás Maduro en Nueva York, murió mientras aún supervisaba uno de los expedientes más sensibles contra el chavismo. Desde 2020 llevaba el proceso que también involucra a Cilia Flores por narcoterrorismo, drogas, armas y torturas.

La muerte de Alvin Hellerstein deja un vacío en una de las causas judiciales más delicadas que enfrenta el entorno de Nicolás Maduro en Estados Unidos. El juez federal del Distrito Sur de Nueva York estaba al frente, desde 2020, del expediente que acusa al exmandatario venezolano y a su círculo más cercano de narcoterrorismo, tráfico de drogas, armas y torturas, un caso que ha mantenido bajo presión a la cúpula chavista durante años.

De acuerdo con la información difundida por infobae estados unidos, Hellerstein era el magistrado encargado de conducir una investigación que no solo apuntaba a Maduro, sino también a Cilia Flores, una de las figuras más influyentes del poder en Venezuela y esposa del dirigente chavista. La relevancia del proceso radica en que convirtió a la justicia estadounidense en uno de los frentes más incómodos para el oficialismo venezolano, al poner sobre la mesa acusaciones que exceden la disputa política y entran de lleno en el terreno penal internacional.

El caso tiene peso por una razón simple: no se trata de una causa simbólica, sino de una que forma parte del andamiaje judicial con el que Washington ha buscado aislar y presionar al gobierno de Maduro. En términos prácticos, la continuidad del expediente dependerá ahora de cómo se reacomode el trabajo del tribunal tras la muerte del juez, aunque el fondo del proceso sigue intacto. Para la oposición venezolana y para las autoridades estadounidenses, esta causa ha funcionado como una herramienta de presión política y judicial; para Maduro, ha sido una de las principales pruebas de que su entorno sigue bajo la mira de la justicia norteamericana.

Más allá del relevo que deba producirse en el tribunal, la noticia vuelve a recordar que los expedientes contra el chavismo no han desaparecido con el paso del tiempo. Siguen allí, acumulando carga política y legal, y mantienen abierta una ruta de exposición internacional para figuras que todavía controlan el poder en Caracas. En un escenario de tensiones persistentes entre Washington y el régimen venezolano, la muerte del juez no cierra el caso: apenas altera el tablero de una investigación que sigue siendo incómoda para el círculo más cercano a Maduro.

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