Colombia

Falso nombramiento de Nicolás Petro en una notaría de Barranquilla

Hace 3 horas
Falso nombramiento de Nicolás Petro en una notaría de Barranquilla

Imagen: EFE Verifica

Es falso que el Gobierno de Gustavo Petro haya nombrado a su hijo, Nicolás Petro, como notario cuarto de Barranquilla. La información circuló sin sustento y no coincide con los registros oficiales ni con lo verificado por EFE Verifica.

La versión que asegura que Nicolás Petro fue nombrado notario cuarto de Barranquilla es falsa. De acuerdo con lo verificado por EFE Verifica, no existe un acto oficial que respalde ese supuesto nombramiento ni evidencia de que el hijo del presidente Gustavo Petro haya sido designado para ese cargo en la capital del Atlántico. La desinformación se mueve rápido cuando toca la familia presidencial, pero en este caso los hechos no acompañan la acusación.

El señuelo resulta especialmente sensible porque mezcla dos temas que en Colombia generan alta tensión pública: el entorno familiar del presidente y el reparto de cargos notariales, una figura que históricamente ha estado bajo sospecha por sus nexos con la política. Por eso, una afirmación de este tipo no solo busca impactar políticamente; también intenta instalar la idea de favores, privilegios o cuotas burocráticas sin aportar respaldo documental. Según informó EFE Verifica, la conclusión es categórica: la supuesta designación no ocurrió.

Este tipo de contenidos prospera en un contexto donde cualquier movimiento alrededor del Gobierno Petro termina amplificado, muchas veces sin contraste. En Colombia, los nombramientos en notarías y otros puestos administrativos suelen despertar sospechas por el peso que han tenido las redes clientelares en la vida pública. Pero justamente por ese historial, la exigencia de pruebas debe ser mayor, no menor. Un rumor sin sustento puede erosionar la confianza ciudadana tanto como una decisión mal explicada, y en este caso el daño potencial es claro: desviar la conversación pública hacia una acusación inventada en lugar de discutir decisiones reales del Ejecutivo.

La verificación de EFE Verifica deja además una lección más amplia sobre el ecosistema informativo colombiano: la desinformación política ya no necesita pruebas para instalarse, solo necesita un titular llamativo y suficiente indignación. Para la ciudadanía, el costo es doble. Por un lado, se alimenta la polarización con afirmaciones falsas; por el otro, se debilita la capacidad de distinguir entre denuncias legítimas y montajes pensados para capturar atención. En una coyuntura donde la credibilidad institucional ya está golpeada, cuidar la precisión no es un detalle técnico: es una defensa mínima de la conversación democrática.

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