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Pakistán respaldó a Arabia Saudita y condenó ataques hutíes desde Yemen

Hace 3 horas

Pakistán salió a respaldar públicamente a Arabia Saudita tras los ataques lanzados por los rebeldes hutíes desde Yemen. Shahbaz Sharif habló con Mohamed bin Salmán y calificó esas acciones como una violación directa de la soberanía saudí.

Pakistán se alineó este lunes con Arabia Saudita y condenó con dureza los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, en una señal política que vuelve a subrayar la fragilidad de la seguridad en el Golfo. Durante una conversación telefónica con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, el primer ministro paquistaní Shahbaz Sharif rechazó lo que describió como una agresión contra la soberanía y la integridad territorial saudí, según informó infobae mundo.

La llamada no fue un gesto diplomático menor. En medio de una guerra regional que lleva años desbordando las fronteras de Yemen, Islamabad decidió enviar un mensaje de respaldo a Riad en un momento en el que los ataques de los hutíes siguen siendo leídos por las monarquías del Golfo como una amenaza directa a su infraestructura, sus rutas energéticas y su estabilidad interna. Aunque la información divulgada se centró en la condena paquistaní, el trasfondo es claro: Arabia Saudita sigue buscando aliados que legitimen su postura frente a un conflicto que ha dejado de ser solo yemení para convertirse en un tablero de presión geopolítica.

Lo relevante aquí no es únicamente la condena, sino lo que revela sobre el equilibrio regional. Pakistán mantiene una relación histórica, económica y de seguridad con Arabia Saudita, y cualquier pronunciamiento suyo tiene peso simbólico en el mundo musulmán. En un escenario donde Irán es señalado por Riad y sus socios como respaldo político y militar de los hutíes, cada toma de posición alimenta la lectura de una confrontación por poderes que desborda a Yemen. Para la población de a pie, tanto en Arabia Saudita como en la región, esto significa más riesgo de escalada, más tensión sobre la seguridad de los corredores comerciales y más incertidumbre en un área clave para el suministro energético global.

La condena de Islamabad también deja ver un dato que no conviene pasar por alto: las guerras modernas rara vez se libran solo con armas. Se disputan también en la diplomacia, en los comunicados y en las alianzas públicas. Que Pakistán haya decidido respaldar a Riad en este momento puede servir para reforzar el frente político saudí, pero también recuerda que el conflicto en Yemen sigue teniendo capacidad para arrastrar a actores externos y mantener a Medio Oriente atrapado en una lógica de represalias, presión y desgaste sin salida fácil.

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