Sheinbaum dice que Pemex ya saldó 95% de su deuda con proveedores

Imagen: infobae
Pemex ha cubierto ya 95% de su deuda con proveedores, aseguró Claudia Sheinbaum, quien prometió saldar el resto pese a reconocer rezagos en regiones como Tamaulipas. El anuncio busca enviar una señal de alivio a contratistas golpeados por meses de retrasos.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que Petróleos Mexicanos ya cubrió 95% de su deuda con proveedores y contratistas, y sostuvo que el resto será atendido en los próximos meses. El mensaje intenta cerrar una de las mayores heridas financieras de la petrolera estatal: una cadena de pagos atrasados que durante años ha ahogado a empresas pequeñas y medianas vinculadas a la actividad energética, sobre todo en regiones donde Pemex concentra obra, servicios y mantenimiento.
De acuerdo con la información difundida por infobae, Sheinbaum admitió que todavía hay pendientes en algunas zonas del país, entre ellas Tamaulipas, uno de los estados más expuestos a la presión de los adeudos de la empresa. La relevancia del anuncio no está solo en la cifra, sino en lo que representa para miles de proveedores que dependen de contratos con Pemex para sostener nóminas, comprar insumos y seguir operando. Cuando la petrolera retrasa pagos, el golpe no se queda en la contabilidad corporativa: se traslada a empleos, inversión local y liquidez en economías regionales enteras.
El anuncio también debe leerse en clave política y financiera. Pemex arrastra desde hace años una pesada carga de deuda con bancos, bonos y proveedores, en paralelo con una producción petrolera que no ha logrado despegar como se prometió en distintas administraciones. Por eso, cada promesa de regularización se convierte en una prueba de credibilidad para el gobierno federal. Si la administración de Sheinbaum logra realmente cerrar esos compromisos, enviaría una señal de orden a un sector que ha vivido en incertidumbre; si no, el problema volverá a erosionar la confianza de contratistas que trabajan bajo la lógica de que cobrar a tiempo en Pemex nunca ha sido una garantía.
Para la gente común, este asunto importa más de lo que parece. Cuando Pemex se retrasa en pagar, el efecto se siente en empleo local, en pequeñas empresas de servicios petroleros y en la economía de ciudades donde la petrolera es motor principal. El desafío de Sheinbaum no es solo anunciar que la deuda se está cubriendo, sino demostrar que esta vez el alivio llega completo y de forma sostenida, sin volver a dejar regiones enteras atrapadas en la misma espera.




