Familia golpeada por la guerra de Gaza revive el terror en un vuelo de Flydubai

Imagen: clarin colombia
Una familia israelí volvió a enfrentarse al terror en dos frentes distintos: primero con la muerte de un hijo en el ataque de Hamás del 7 de octubre, y después con el pánico que vivió su hija en un vuelo de Flydubai que debió aterrizar de emergencia. La madre relató que los pasajeros creyeron que iban a morir.
La historia de Yasmin Abukasis resume el trauma que sigue dejando el 7 de octubre en Israel y cómo ese miedo se reactivó días después en un avión de Flydubai. Su hijo, sargento y conductor de ambulancias, fue asesinado durante el ataque de Hamás; poco después, su hija quedó atrapada en un vuelo que tuvo que aterrizar de emergencia tras la agresión del copiloto al piloto, un episodio que llevó a los pasajeros a pensar que el final estaba muy cerca.
Según relató Abukasis, la familia ya cargaba con una pérdida imposible de dimensionar: la muerte de un joven que además de militar prestaba un servicio esencial como conductor de ambulancias. Pero la tensión no terminó ahí. En el vuelo de la aerolínea emiratí, su hija vivió minutos de angustia extrema cuando el comportamiento violento dentro de la cabina desató el caos entre la tripulación y los pasajeros. La mujer aseguró que quienes iban a bordo estaban convencidos de que no saldrían con vida de esa situación.
Este caso importa porque muestra algo más profundo que una suma de tragedias familiares: la persistencia del miedo en una sociedad atravesada por la guerra y la posibilidad de que esa sensación de vulnerabilidad reaparezca en cualquier escenario cotidiano. En Israel, el 7 de octubre no solo dejó muertos y secuestrados; también instaló una memoria de amenaza permanente que sigue afectando a civiles, militares y familias enteras. Cuando una misma persona o su entorno cercano enfrenta hechos violentos en contextos distintos, el impacto psicológico se multiplica y deja una cicatriz que no se cierra con rapidez.
Además, el episodio del vuelo vuelve a poner bajo la lupa la seguridad aérea y la fragilidad que sienten los pasajeros cuando una emergencia ocurre en pleno trayecto. Para una familia como la de Abukasis, el terror ya no está asociado únicamente a la guerra o a la frontera con Gaza, sino también a la rutina más básica de viajar. Y esa es quizá la parte más inquietante de esta historia: la violencia logra infiltrarse en espacios donde la gente debería sentirse a salvo, obligando a vivir con la certeza de que la normalidad, en cuestión de segundos, puede quebrarse otra vez.


